miércoles, 1 de abril de 2020

Samana santa: 2a parte más extensa


S E M A N A   S A N T A
Acorde a nuestros tiempos

Descripción: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiMcQJ7kBhbBMgGoPOfU2_obS0KEB56rI_Y0yGXjiHyqKI-Vsa5CrnW2wBpvsDajUsrdKNnhfKVYDPwMwydIMYkpcxuTvakdxBaibHbivbPRSu9IxbLiUhpHAojPs3LURu2KGRPpFcCIA8Q/s1600/semana+santa+2014.jpg


“ DIOS  SACA  VIDA  HASTA  DE  LA  MUERTE ”


CONTENIDO
Introducción: Presentación general de la Semana Santa
Comentarios de cada día.
1.      Domingo de Ramos: La fiesta de los Excluidos.
2.      Jueves Santo: Nuestro servicio es el compartir organizado.
3.      Viernes Santo: La máxima crueldad por la máxima solidaridad.
4.      Sábado de Gloria: La resurrección es ahora.
5.      Domingo de Resurrección: Día del nuevo amanecer cristiano.
Anexos: Vía crucis sencillo.



¡ F E L I C E S   P A S C U A S   D E   R E S U R R E C C I Ó N !

Pedro Pierre. Guayaquil. Actualización: 2020. PR.


 P R E S E N T A C I Ó N   G E N E R A L.


“ Celebremos  nuestra  propia  Pascua,  o  sea,  nuestro  paso  a  una  vida  mejor “


            Celebrar la Semana Santa es celebrar nuestra propia Pascua, o sea, como Jesús, pasar a vivir una vida mejor, personal y colectivamente. Entrar en la Pascua de Jesús supone todo un proceso de comprensión, aceptación y compromiso. Por esto, la Semana Santa es nuestra semana mayor: Ahí se manifiestan el sentido de nuestra fe, la celebración de nuestra vida y el significado de nuestro compromiso cristiano. El Reino se construye a este precio para que podamos participar de él.


A. MENSAJE GENERAL Y COMPROMISOS

1.   Mensaje: ‘Si el grano de trigo no cae en tierra y no muere, queda solo; pero si muere da mucho fruto’ (Juan 12,24).
      Esa fue la experiencia de Jesús en su vida, muerte y resurrección. Ha de ser también la nuestra.

2.   Compromisos: En la Semana Santa nos comprometemos a dar 4 pasos de fe y de vivencia cristianas:
-        Recordar lo que le pasó a Jesús en la última semana de su vida,
-        Reconocer que Jesús sigue viviendo en nosotros su muerte y su resurrección,
-        Entrar en esta dinámica de un suplemento de vida y
-        Actualizar el Reino de Dios en la sociedad en la que nos encontramos.
La Comunidad cristiana es el espacio donde encontramos el sentido de la Pascua, la celebramos como actual y recibimos la fuerza para hacerla realidad personal y organizadamente.


B. LA PASCUA DE JESÚS ES SU MUERTE Y RESURRECCIÓN
            El Pueblo de Jesús celebraba la fiesta de la Pascua desde el tiempo de Moisés, unos 1250 años atrás, para festejar el Éxodo o salida de la esclavitud de Egipto: Era su ‘fiesta nacional’. Esta celebración tenía 3 tiempos: El recuerdo gozoso de las maravillas de Dios en el pasado, la proclamación de la fidelidad de Dios en el presente y el compromiso de seguir siendo el Pueblo de Dios libre, creyente e igualitario, en el futuro. Jesús asumió toda esta realidad en su persona y la llevó a su plenitud con su muerte y resurrección.

  1. La Pascua de los Judíos, que Jesús celebraba cada año, era la fiesta de su identidad como Pueblo de Dios.

a). La primera Pascua celebró el Éxodo y fue:
-        Liberación de la esclavitud de Egipto, o sea acción de gracias,
-        Alianza con Yahvé, el Dios liberador de los pobres, con el signo de la comida de un cordero, y
-        Compromiso de ser un Pueblo igualitario principalmente mediante los 10 mandamientos.
b). La Pascua de Jesús en la última Cena, selló:
-        Una nueva Liberación, la del pecado, yendo a la raíz de todo mal,
-        Una nueva Alianza, siendo él representante de la humanidad para reconciliarnos con Dios, y
-        Un nuevo Pueblo igualitario, o sea, la Iglesia, semilla y muestra del Reino.

  1. La Pascua de Jesús: ‘Si el grano de tierra cae en tierra y muere, da muchos frutos’ (Juan 12,24)
      En la última semana de su vida, Jesús resumió todo su mensaje (‘Habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo’, Juan 13,1), inauguró en su persona el Reino de Dios (‘Todo está cumplido’, 19,30) y confió a sus discípulos la misión de continua su obra (‘Si yo que soy el Maestro y el Señor, les ha lavado los pies, hagan ustedes lo mismo’, 13,14-15).


C o m u n i d a d,   s e r v i c i o   y   v i d a   n u e v a

‘Si el grano de trigo no cae en tierra y no muere,
queda solo; pero si muere da mucho fruto’ (Juan 12,24).

COMENTARIOS  Y  CONTENIDOS  PARA  CADA  DÍA.


1.   D o m i n g o   d e   R a m o s
L A   F I E S T A   D E  L O S   E X C L U I D O S.


Frase sugestiva: ‘Comenzando ya la fiesta que vendrá’.

               Con el Domingo de Ramos, queremos, como Pueblo de los Excluidos, manifestar de nuestra fe, pública y alegremente. En medio de nuestras numerosas dificultades, hay que celebrar los triunfos, aunque parciales, de la alegría sobre las tristezas, del amor sobre el pecado, de la dignidad sobre la opresión y de la vida sobre la muerte. Los ramos, siempre verdes, son el símbolo de estas certezas que no mueren.


I .  OBJETIVOS  DE  LA  CELEBRACIÓN  DE  LOS  RAMOS

1.      Descubrir cómo Jesús aceptó que el Pueblo de los excluidos lo festejara de una manera espontánea y alegre.
2.      Saborear juntos y públicamente las alegrías que la vida, los demás, la naturaleza y Dios nos regalan.
3.      Saber que toda fiesta es pasajera y entrecortada de muchos sufrimientos; pero, estos no pueden quitarle su sabor a eternidad.


II .  SENTIDO  DE  ESTA  CELEBRACIÓN

               En esa entrada jubilosa de Jesús a Jerusalén, la sabiduría de Dios triunfó en la sencillez de Jesús y en la alegría del Pueblo que lo aclamaba.

A. EL VIVIR COTIDIANO ES DIFÍCIL
               Nuestra fe nos revela que Dios está presente y activo en todas partes. Pero, a primera vista, lo que se nos manifiesta en grande son más bien los problemas, las dificultades, las penas, los fracasos, la maldad. Parece que triunfan la mentira, la violencia, la maldad, el individualismo. ¿Dónde están vivas la esperanza y la felicidad? ¿Dónde se esconde nuestro Dios? ¿Habrá que esperar siempre mañana y pasado mañana, como gritan los falsos profetas, para gozar de un pedazo de cielo?

B. HAY PEQUEÑOS SIGNOS CON GRAN SIGNIFICADO
               He aquí 2 dichos de nuestra sabiduría popular que nos animan: ‘El bien no hace mucho ruido’ y ‘Un árbol que cae hace más ruido que todo un bosque que está creciendo’. Tal vez por ahí hay que buscar el secreto de la felicidad. Si sabemos mirar con los ojos del corazón y de la fe, hasta en medio de los peores momentos que podemos padecer, descubriremos que hay pequeños signos con grandes significados. Ahí está nuestra esperanza y alegría: volver a lo sencillo y pequeño de la vida, descubrir el valor de cada gesto de bien, sentir la fuerza de la verdad, admirar la belleza y gratuidad de la creación, reconocer la grandeza del servicio, la alegría del compartir, la satisfacción de la lucha por una vida colectiva mejor. “Los pequeños detalles hacen las grandes diferencias”.

C. AHÍ ESTÁ UN TESORO ESCONDIDO
               Tal como lo dijo Jesús (Mateo 13,44): Habrá que “venderlo todo para alcanzar el tesoro escondido”, o sea, el Reino.

1.      Resucitar las fiestas sanas
       Puede ser que estamos perdiendo el sentido de la fiesta y alegría colectivas. Lo más común y lo más real es que nuestras fiestas se convierten en borracheras, nuestros bailes muchas veces son malos y nuestras alegrías se manchan por los vicios. Esto no es el plan de Dios y ya es tiempo de dar a cada cosa su verdadero sentido. David bailaba delante del arca de la alianza (Samuel 6,14), Sofonías anunció que Dios bailará con su Pueblo reconciliado (3,16-18), Jesús cambió el agua en vino para la alegría de las bodas de Caná... (Zacarías 9,17). Todo es bueno si lo usamos para lo bueno y no para lo malo.

2.      Vayamos creando celebraciones participativas
       También, al nivel religioso, aparecemos como muy tímidos, bien poco valientes y creativos para manifestar públicamente nuestra fe. No se trata de volver al pasado para repetirlo sin sentido, sino más bien reconocer cómo hoy la vida triunfa sobre la muerte, la alegría sobre las lágrimas, la fiesta sobre los sufrimientos, la fe sobre la desesperanza, el amor sobre la miseria... o, ¿ya no creemos eso?

               Que este recuerdo y celebración de los Ramos sean una meditación sobre la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, que anime nuestra fe, multiplique nuestra alegría y nos empuje a ser creativos. Expresaremos pública y colectivamente la fuerza y la felicidad que nos habitan, ya que Dios es el Dios de los pobres, pero de pobres dignos, unidos, alegres, organizados, activos.


III .  ILUMINACIÓN  BÍBLICA


Les proponemos 2 lecturas:
-        Zacarías 9,9-10: el Rey Mesías montado en un burro, y
-        Mateo 21,1-11; o Lucas 4,19,28-44; o Marcos 11,1-10; o Juan 12,12-36: Entrada jubilosa de Jesús en Jerusalén.

A. SENTIDO DE LAS LECTURAS
               La grandeza de Jesús se manifestó en su pobreza, humildad, servicio a los pequeños y entrega por el Reino hasta la muerte.

1.      El Profeta Zacarías describió las características del Mesías esperado: será un rey, pero semejante a un Pastor tranquilo; será un juez, pero lleno de misericordia; será un triunfador, pero pacíficamente; será aclamado, pero porque destruirá la violencia y, finalmente, morirá para resucitar.

2.      Jesús encamina el nuevo modo de triunfar, de agradar a Dios y de salvarnos. Nos llama a una conversión permanente en esta celebración de los Ramos. Miremos tres signos de este llamado:
-        El animal simbólico de las victorias guerreras, tanto de los Egipcios como de los Romanos, era el caballo. Montado sobre un burro, Jesús eligió el animal servidor de los pobres.
-        Los que aclamaron a Jesús no fueron los grandes de su tiempo, sino los pobres, los mendigos, los despreciados y marginados de su propio país.
-        La fiesta no fue preparada ni pagada, sino espontánea, alegre, creativa, expresiva, porque era el fruto de un largo convivir anterior, de una continua compasión para todos, de una infinita esperanza que no iba a morir ni a ser defraudada jamás.

B. APLICACIÓN A NOSOTROS
               Tenemos que valorarnos personalmente y expresarnos públicamente.

1.      Primero: Valorarnos
       ‘Juancito, Juancito, eres digno y mereces respeto’, proclamó la Virgen de Guadalupe al Indígena despreciado Juan Diego, hace más de 450 años en Méjico. Estas mismas palabras siguen hoy válidas para nosotros. Tal vez las hayamos olvidado demasiado. Creer en Dios nos exige creer en nosotros, especialmente si nos descubrimos pobres, despreciados, olvidados, perdidos, malos, porque Dios sí, cree en nosotras y nosotros.

2.      Segundo: Expresarnos públicamente
       En tiempos de Moisés, Dios confió su proyecto del Reino a una masa de esclavos desorganizados perdidos en medio de una nación muy poderosa e injusta, Egipto. Hoy, el mismo Dios continúa confiando su mismo proyecto a un pueblo que se encuentra más o menos en las mismas condiciones. Entonces no hay lugar para desanimarse ni tiempo que perder, sino despertar a una gozosa y grandiosa celebración de nuestra fe. Comencemos poco a poco con lo que ya sabemos y podemos hacer para crecer a como Dios manda. La procesión de los Ramos nos da una gran oportunidad para animarnos en este sentido.


IV .  SIGNOS  Y  SÍMBOLOS

               Los signos y símbolos de esta celebración de los Ramos pueden ser bastantes numerosos y llamativos:

1.      La costumbre de una procesión un poco larga es un valioso método para expresar lo que sentimos en esta fiesta.
2.      El simbolismo del burro y del niño (negro, indígena, pobre) montado sobre él quiere expresar la validez y la fuerza de los métodos sencillos y pobres que utilizó Jesús.
3.      Los vivas, gritos y consignas comunican la alegría que sentimos como Pueblo amado y enviado.
4.      Carteles y mantas pueden expresar las buenas noticias que se esconden en las dificultades y sufrimientos que buscamos vencer.



2.   Jueves  santo :  NUESTRO  SERVICIO  ES  EL  COMPARTIR.


Frase sugestiva:En verdad he deseado muchísimo comer esta Pascua con Uds.’. (Lucas 22,15).

               En el tiempo de Jesús, la Cena Pascual se celebraba cada año para recordar la salida de Egipto, la alianza con Dios en el desierto y la puesta en marcha de una organización igualitaria: eran los comienzos del Pueblo de Dios. Desde los 12 años, Jesús celebró la Cena pascual todos los años hasta que en la última, le da un sentido y un contenido nuevo: pasará a ser nuestra misa.


I .  OBJETIVOS  DE  ESTA  CELEBRACIÓN  DE  HOY

1.      Recordar la antigua alianza de Moisés con Dios y la nueva sellada por Jesús.
2.      Celebrar su continuidad en el Pueblo de los pobres hoy.
3.      Comprometernos a hacerla crecer mediante el Reino.


II .  SENTIDO  DE  LA  CENA  DEL  SEÑOR

               En la última Cena, Jesús selló una alianza liberadora. Es alianza porque recuerda el proyecto de Dios de que toda la Humanidad seamos su Pueblo y Él, nuestro único Dios. Es liberadora porque somos infieles y nuestro mundo es muy injusto: sólo Dios y nuestra unión nos dan la capacidad de vencer el mal para formar este Pueblo fraternal en alianza con Él. La Cena de Jesús nos recuerda el pasado o sea la primera Pascua o salida de Egipto. Además nos compromete a construir de fraternidad cada día. También nos asegura que esta nueva y eterna alianza no fracasará, sino que avanza irresistiblemente hacia el triunfo definitivo del Reino por nuestros esfuerzos y la fuerza del Espíritu de Jesús.

A. LA CENA DEL SEÑOR ES LA CENA PASCUAL DE LOS JUDÍOS, PERO RENOVADA
               Igual que su vida y su mensaje, la última Cena de Jesús se inscribió en la historia del Pueblo judío (Génesis 14,18). Antes de renovar la Cena Pascual, Jesús la celebró todos los años desde la edad de 12 años. Esta costumbre tenía más de 1,200 años: recordaba la salida de Egipto con todos los acontecimientos que desencadenó esta ruptura con la esclavitud y la vida en el desierto (Éxodo 12).
               Antes de Jesús, la salida de Egipto era el acontecimiento más importante porque significaba el comienzo del Pueblo judío como tal. Por una parte, el Pueblo judío había comenzado con Abraham (Génesis 12), pero la esclavitud en Egipto casi llegó a ser la tumba de los descendientes de Abraham. La salida, o éxodo de Egipto, permitió al Pueblo judío darse las tres bases que lo que constituyen: una liberación, una alianza con Dios y un proyecto social igualitario, afín de no regresar a la esclavitud. Todo esto conformó la Pascua judía.

1.      La Pascua es liberación
       El libro del Éxodo nos cuenta una doble historia: la de esclavitud por parte del Faraón, o rey de Egipto, y la de la liberación por parte de los descendientes de Abrahán, liderados por Moisés (Éxodo 1-15).

2.      La Pascua es también alianza con Dios
       Ahí está la dimensión religiosa de este proceso. La fe de estos esclavos que se liberaban, se originaba en la fe de Abraham: esta fe les permitió descubrir que Dios estaba presente y activo en esta liberación o éxodo. Reconocían su rostro permanente: era el Dios de los pobres, amaba a todos, pero protegía al débil, al explotado, al maltratado... Sellaron y celebraron esta alianza en el desierto (Éxodo 24).

3.      La Pascua es proyecto social
       La liberación de la esclavitud exigía una organización que impida, adentro de este nuevo pueblo, las condiciones y estructuras que hicieran posible la misma esclavitud de Egipto. De ahí provienen las distintas leyes sociales de los libros del Éxodo, Levítico y Deuteronomio (leyes sabáticas y jubilares en particular), resumidas en los 10 mandamientos (Éxodo 20-23): estas leyes institucionalizaban la igualdad entre los Hebreos.

               El rito que simbolizó los compromisos adquiridos, fue una cena con cordero, propia de los pastores del desierto. Esta se renovaba anualmente recordando los compromisos: no volver a ser esclavos, seguir en Alianza con Dios y construir la fraternidad social (Éxodo 12). A lo largo de 1,200 años los Profetas recordaron y purificaron estos ideales a pesar de las infidelidades y de las invasiones extranjeras. Jesús asumió lo mejor de esta herencia en su proyecto del Reino. En la última cena la llevó a su perfección: liberación no solo de todo lo que destruye a las personas sino también del pecado, raíz de todos los males, alianza nueva y eterna, y conformación de un Pueblo nuevo, o sea la Iglesia, como semilla del Reino por vivir y promover la fraternidad, la igualdad y la justicia.

B. LA CENA DE JESÚS TIENE TRES ORIGINALIDADES
               La última Cena de Jesús asumió tres tiempos: la cena tradicional renovada, el lavado de los pies y la institución del sacerdocio.

1.      Jesús renovó la cena judía de la Pascua
       La cena tradicional fue renovada porque Jesús se presentó como el nuevo cordero sacrificado por confirmar el proyecto de Moisés. Al decir que el pan era su cuerpo entregado y el vino su sangre derramada para el día siguiente, Jesús anticipó su muerte. Jesús asumía la cena tradicional en su persona; así la renovaba: se producían una nueva liberación, una nueva y eterna alianza, y un nuevo Pueblo. La última cena fue la primera misa de los cristianos con estos contenidos y compromisos.

2.      Jesús introdujo la novedad del servicio
       En segundo tiempo, vino el lavado de los pies de los 12 Apóstoles por Jesús (Juan 13). Con éste signo, Jesús quiso insistir en que la Cena Pascual nos compromete en un servicio: de la misma manera que él fue el modelo del Servidor sufriente, nosotros también somos servidores del Reino, hasta las últimas consecuencias. El lavado de los pies por Jesús no era sólo limpieza superficial, fue el signo de su servicio absoluto por el Reino, que lo llevó a la muerte. Se trata de un servicio liberador del pecado y de todo lo que nos esclaviza: la maldad, las injusticias, la marginación, el analfabetismo, los vicios, etc.

3.      Jesús constituyó a sus apóstoles como sacerdotes de la Nueva Alianza
       El tercer tiempo de la última Cena fue instituir el Sacerdocio. Al decir ‘hagan esto en memoria mía’ (Lucas 22,19), Jesús consagró a sus Apóstoles como Sacerdotes de un Nuevo Pueblo - la Iglesia - con un nuevo culto - la Eucaristía. Con la muerte y resurrección de Jesús y con la venida del Espíritu Santo, se constituyó la Iglesia con los mismos tres compromisos: de alianza, liberación e igualdad como signos del Reino. Iba a ser el Pueblo Nuevo que continúa la vida, el mensaje y la lucha de Jesús por el Reino. El signo distintivo de ese pueblo cristiano es la misa, pero según el contenido que dio Jesús a la Cena Pascual: ser un pueblo fraternal, mantener la alianza con Dios y vivir un compromiso de liberación desde la igualdad. Los sacerdotes son los signos y los garantes de esta triple realidad. Eso es el culto que quiere Dios: un Pueblo que celebra en la misa su compromiso liberador como signo de su Alianza con Dios (Romanos 12,1).

               Que esta celebración del Jueves Santo fortalezca nuestra fe, aclare el sentido de la misa y nos comprometa en el servicio liberador por el cual Jesús murió y resucitó. Esa es la misión que quiere Jesús para su Iglesia.


III .  ILUMINACIÓN  BÍBLICA

Les sugerimos escoger 3 lecturas entre las varias que ofrecemos: una para cada uno de los 3 tiempos de esta celebración.
1.      La Cena pascual en el Antiguo Testamento: Éxodo 12,1-4 o 24, 3-8; o Génesis 14,14-20; o Isaías 25,6-12: la Cena de los justos.
2.      La última Cena con Jesús: en uno de los Evangelios o por San Pablo en 1ª Corintios 11,23-25.
3.      El lavado de los pies, en Juan 13,2-17. Notemos que san Juan sustituye ¡la última Cena por el lavado de los pies!


IV .  SIGNOS  Y  SÍMBOLOS

Los símbolos son siempre muy importantes:
1.      El altar adornado con mantel limpio y típico.
2.      Para el recuerdo de la Cena Pascual: el compartir de comida y bebida típicas, como, por ejemplo, maíz con chica, rosquitas con café, hornado con chocolate, pan con jugo, u otros alimentos (comida y bebida) típicos.
3.      Para el lavado de los pies: elijamos 6 varones y 6 mujeres (adultos, jóvenes y niños) que tengan un servicio efectivo en la comunidad y, como personas responsables, estén decididas a continuar su servicio.
4.      Para el recuerdo de la Cena de Jesús, fuera bueno que todos los participantes compartan algo: pan, bebida, fruta, flor…
5.      Elegir cantos típicos como por ejemplo: La vasija de barro (y otros parecidos).



3.   Viernes  santo :  LA  MÁXIMA  CRUELDAD  POR  LA  MÁXIMA  SOLIDARIDAD.


Frase sugestiva:No hay amor más grande que éste: dar la vida por sus amigos’ (Juan 15,13).

               Jesús murió crucificado no porque Dios quiso que fuera así, sino porque lo mataron los poderosos de su tiempo. Al encarnarse en nuestra condición humana violenta y pecadora, Jesús aceptó los conflictos que un compromiso solidario con los pobres acarreaba con todas sus consecuencias: de ahí proviene su muerte violenta e injusta en la cruz.


I .  OBJETIVOS  DE  LAS  CELEBRACIONES  DE  HOY

1.      Poner nuestros pasos en los de Jesús: arrestado, condenado, torturado y muerto en la cruz, ayer y hoy.
2.      Descubrir el sentido de su pasión y muerte, primero ayer.
3.      Reconocer que la pasión y muerte de Jesús continúan hoy cuando sufrimos injustamente, y en los que sufren y mueren injustamente.


II .  SENTIDO  DE  LA  MUERTE  DE  JESÚS

               Para entender la muerte de Jesús, hay que comprender los conflictos que surgieron entre Jesús y las autoridades religiosas (judías) y militares (romanas) de su tiempo. Palestina era el país de Jesús, sus habitantes se llamaban los judíos y su capital, Jerusalén. Era un país pequeño: de unos 150 kilómetros de norte al sur y de unos 70 de ancho. En la época en que vivió Jesús, su país era ocupado por los romanos, desde más de 50 años. Las autoridades religiosas aprovechaban para explotar a la gente.

A. EL TEMPLO Y LOS ROMANOS
               Hay que saber que en Palestina, las autoridades religiosas eran al mismo tiempo las autoridades civiles: el Templo de Jerusalén era el lugar del gobierno, de la economía, de la justicia y de la religión. Por otra parte, el país de Jesús estaba ocupado militarmente por un país extranjero, o sea los romanos, que cobraba grandes impuestos. Aquel que tenía la última palabra en todo, era el gobernador romano, Poncio Pilato en tiempos de Jesús, que vivía en Jerusalén. El rey Herodes era su representante en la provincia donde vivía Jesús: la Galilea.

B. LAS AUTORIDADES JUDÍAS

1.      Los romanos dejaban una cierta independencia a las autoridades judías, siempre que estas pidieran el visto bueno al gobernador romano de Palestina, Poncio Pilato. Por ejemplo, a petición de los jefes de los judíos, Pilato aprobó la pena de muerte que ellos habían pronunciado en contra de Jesús. En este caso, Pilato no quería problema, por eso se lavó las manos.

2.      Las autoridades religiosas judías eran autoridades judiciales y políticas. Pues, lo religioso y lo civil eran la misma cosa. Por eso, los grupos religiosos, en su mayoría favorables a los Romanos, tenían una influencia decisiva sobre las orientaciones y decisiones importantes del país.

3.      El poder judío se concentraba en una comisión permanente, llamada el Sanedrín. Este comprendía 71 miembros elegidos entre los Saduceos, los Fariseos, los Sacerdotes, los Escribas y Maestros de la ley. Su presidente era el Sumo Sacerdote del templo de Jerusalén. En tiempo de Jesús, este se llamaba Caifás. El Sanedrín representaba la máxima autoridad: interpretaba la ley, proclamaba nuevas leyes, decidía de las penas, controlaba la política; pero se sometía al gobernador romano, Pilato.

C. LOS CONFLICTOS DE JESÚS CON LAS AUTORIDADES
         Desde el principio de su predicación del Reino, Jesús entró en conflicto con las distintas autoridades de su tiempo. He aquí unos ejemplos:
1.      Jesús no pertenecía a la clase sacerdotal, ni a ningún grupo religioso de su tiempo. Provenía de una familia humilde y de una provincia despreciada, la Galilea (Juan 1,46 y Marcos 6,3). Para las autoridades de Jerusalén, Jesús era Don nadie.
2.      Era el amigo de los pobres y marginados, y construía el Reino a partir de ellos: a ellos dedicó toda su vida, su predicación y su muerte (Lucas 10,21). Los poderosos no soportaban que así fuera el Mesías.
3.      Criticó abiertamente a las autoridades judías acusándolas de ser hipócritas, explotadoras, mentirosas, etc. (Mateo 23,13; Lucas 6, 24…).
4.      Se proclamaba Mesías e Hijo del Hombre, o sea el heredero de todas las promesas del Antiguo Testamento. Reconoció el mismo ser el Hijo de Dios (Juan 10,37).
5.      Daba una nueva imagen de Dios, como Padre amoroso y no juez terrible. Decía que la Ley era para liberar a las personas y no para agobiarlas (‘El sábado ha sido hecho para el hombre’ Marcos 2,27).
6.      Con relación a los romanos, proclamaba que Dios era superior al Emperador romano considerado como la mayor divinidad (Marcos 12,17).

D. LOS MOTIVOS DE LA CONDENACIÓN A MUERTE DE JESÚS
         Sólo indirectamente Jesús murió “por nuestros pecados y para salvarnos”: más bien nos indicó un camino de salvación. Este camino de salvación no era del gusto de las autoridades religiosas de su tiempo. Su muerte fue el resultado las maniobras de estas autoridades: buscaron los acusadores falsos, organizaron presiones sobre Pilatos, manipularon al pueblo... Los grandes de la época no querían perder su poder dominador con sus riquezas y privilegios de toda clase (Marcos 15,10). Delante de Pilato, justificaron así la condenación a muerte de Jesús:

1.      Según Mateo 26,65: ‘ha blasfemado haciéndose llamar hijo de Dios’. Era un motivo religioso.
2.      Según Lucas 23,2 y 5: ‘era un agitador que alborotaba al pueblo; no quiso que se pagaran los impuestos al Cesar; se hizo pasar por el rey enviado por Dios; difundía una doctrina falsa por todo el país’. Era un motivo político.
3.      Según Juan 18, 30 y 19,12: Jesús ‘era un malhechor y no era el amigo del Cesar’. Eran motivos el uno civil-penal y el otro político.

Para resumir, reconocemos ahí dos clases de acusaciones.
-        Las unas son más políticas y califican a Jesús de agitador y de opositor frente a la autoridad.
-        Otras son más religiosas: las autoridades religiosas se daban cuenta que Jesús provocaba un cambio religioso, social y político. Por no cambiar su estatus, ellas decidieron hacerlo desaparecer: la muerte en la cruz era el castigo de los delincuentes y agitadores.
-        El gobernador romano Pilato confirmó esta pena para no perder la cara ni su puesto. Jesús aportaba una fe que transformaba a las personas, la vida toda y las instituciones: cuestionaba todo lo que no era conforme al plan de Dios. Los que no aceptaban este mensaje lo combatieron porque no querían dejar sus vicios, sus situaciones injustas, las instituciones que los protegían, un imperio que los amparaba maliciosamente...

               La comparación con nuestra época es fácil: ¿Cuántos hombres y mujeres murieron y siguen muriendo por decir la verdad, defender los derechos de los pobres, proclamar una fe viva, anunciar a un Dios liberador? Eso nos invita a preguntarnos, cada uno, mirando el ejemplo de Jesús: ¿a quiénes defendemos? ¿con quiénes estamos? ¿seguimos el ejemplo de Jesús?...
               Que la pasión y muerte de Jesús nos ayuden a recapacitar para seguir mejor sus pasos y hacernos sus fieles testigos de él, individual y comunitariamente, cueste lo que cueste.


III .  ILUMINACIÓN  BÍBLICA

               En Anexo está un breve Viacrucis.

A. PARA EL VÍA CRUCIS. He aquí una lectura bíblica para cada estación:
               1. Juan 19,12-16.   2. Mateo 27,26-31.   3. Juan 8,7-11.   4. Isaías 49,13-15.   5. Marcos 15,21-22.   6. Isaías 53,1-8.   7. Apocalipsis 2,2-7.   8. Lucas 23,27-31.   9. Apocalipsis 3,15-22.   10. Juan 19,23-24.   11. Marcos 15,23-24.   12. Lucas 23,44-48.   13. Marcos 15,42-45.   14. Juan 12,39-42.   15. Juan 12,22-43.

B. LAS 7 PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ: Breve comentario en Anexos
               1. Lucas 23,34.    2. Lucas 23,43.    3. Juan 19,26-27.     4. Juan 19,28.    5. Marcos 15,34.    6. Juan 19,30.   7. Lucas 23,46.

IV .  SIGNOS  Y  SÍMBOLOS

Las costumbres son varias y muy arraigadas en nuestro pueblo.
1.      En el Vía Crucis, se utiliza la cruz (de la nueva evangelización), unas palmas, unos altares para cada estación, los sociodramas, un ramillete para la veneración de la cruz, la lista de nuestros mártires que puede ser pegada en la misma cruz…
2.      En las Siete Palabras están: la cruz con flores, plantas verdes y candelas prendidas; se puede escribir cada una de las siete palabras en un cartelón. Se puede usar también la manta o pósteres de los héroes y mártires de nuestro país y de América Latina.
3.      Está también el Descendimiento del cuerpo de Jesús de la cruz, dramatización que retoma el relato de los Evangelios, donde se relaciona lo de ayer con la realidad actual.
4.      En ciertos lugares, se da por la noche la procesión del Santo Entierro: peregrinación hasta el cementerio ¡con regreso al templo! Hay tristeza, pero con esperanza.


EN ANEXOS están: Un Vía crucis sencillo y relacionado con nuestra realidad.



4.   Sábado  de  Gloria :  LA  RESURRECCIÓN  ES  AHORA.


Frase sugestiva: ‘La gloria de Dios es que los Pobres triunfemos de todo mal’.

         El Sábado de Gloria es una larga vigilia en la que tomamos el tiempo de disfrutar las manifestaciones de la resurrección de Jesús. Esta es el centro de nuestra fe porque sella un triple triunfo:
-        el del amor sobre la maldad,
-        el de la alianza de Dios con nosotros a pesar de nuestros pecados y
-        el de la vida sobre la muerte.
Celebremos con gozo en estos triunfos humanos la resurrección permanente de Jesús entre nosotros.


I .  OBJETIVOS  DE  LAS  CELEBRACIONES  DE  HOY

1.      Recordar y celebrar el triunfo de Jesús sobre la envidia, la mentira, el odio y la muerte.
2.      Reconocer la presencia de su resurrección en medio de nosotros por los avances materiales y espirituales, sociales y civiles, en lo personal como en lo colectivo.
3.      Alegrarnos y motivarnos para luchar afín de que esta resurrección se haga más presente mediante la construcción del Reino.


II .  SENTIDO  DE  LA  RESURRECCIÓN  DE  JESÚS

         La resurrección de Jesús es un acontecimiento a la vez real y simbólico. Es real porque ocurrió en Jesús (y en su madre María). Es simbólico porque se aplica a nosotros solamente si hacemos nuestra esta resurrección, por nuestra manera de actuar. Es un triunfo asegurado que hay que conquistar. Este triunfo tiene tres aspectos complementarios.

1.      Primero, la resurrección es el triunfo de la alianza de Dios a pesar de nuestras infidelidades.
       Expresamos este aspecto en la lectura de las alianzas de Dios en el Antiguo Testamento (ver más adelante). Jesús vino para mostrarnos quién era Dios y cómo era su proyecto del Reino. Dios es el Dios del Amor y de la Alianza a pesar de todos nuestros pesares. Jesús lo demostró por sus palabras, sus milagros, su vida y su muerte; por eso dijo en la última cena: ‘Esta es la sangre de una alianza nueva y eterna’. La historia de la humanidad es la historia de nuestras infidelidades y arrepentimientos. Por eso se encuentra siempre viva la alianza de Dios con nosotros, porque en definitiva siempre la buscamos y, de parte de Dios, siempre está oferta.

2.      Segundo, la resurrección de Jesús es el triunfo del amor sobre el pecado.
       Expresamos este aspecto en la celebración del fuego que purifica y destruye. Como lo hemos visto, la muerte de Jesús fue el resultado de una serie de mentiras, odios, envidias, maldad... y otras tantas formas de pecado. Al resucitar, Jesús demostró que el amor, la verdad, la fidelidad, la no-violencia, la dignidad, etc. triunfan de lo que las quiere aplastar. Hoy la resurrección de Jesús nos confirma en nuestra lucha por vivir y testimoniar de estos valores, y no fracasar por seguir la corriente del mal.

3.      Tercero, la resurrección de Jesús es el triunfo de la vida sobre la muerte.
       Expresamos este aspecto en la celebración del agua. Al resucitar, Jesús quitó a la muerte su enigma, su secreto: Nos demuestra que la muerte no es el fin, sino el momento del abrazo definitivo de Dios con nosotros, la puerta abierta sobre la vida plena. Nuestra falta de fe, nuestros pecados, nuestro egoísmo dan a la muerte su aspecto de fracaso y condenación. Una nueva manera de creer y vivir nos hace percibir la muerte como el triunfo de la vida, del amor y de la comunión con Dios, gracias a la muerte y resurrección de Jesús.

               Descubramos la presencia de la resurrección de Jesús en nuestra existencia personal, en el vivir diario de nuestra familia, en los trabajos y luchas de nuestra comunidad, en la entrega alegre y decidida de tantos hermanos y hermanas. Así podremos celebrar la resurrección de Jesús con gusto y multiplicar sus frutos de vida, amor y comunión.


III .  ILUMINACIÓN  BÍBLICA

A. PARA LA CELEBRACIÓN DEL FUEGO: unas pocas palabras.
               Éxodo 3,1-10: La zarza ardiendo. Juan 8,12: ‘Yo soy la luz del mundo’.

B. PARA LA CELEBRACIÓN DE LAS ALIANZAS DE DIOS
Les proponemos aquí una serie de lecturas sobre el tema de ‘la Alianza’, a lo largo de la Biblia:

1.      Génesis 3,14-24: la sentencia de condenación dirigida a Adán y Eva está acompañada de dos motivos de esperanza que demuestran la fidelidad y la ternura de Dios: por una parte, la descendencia de la mujer pisará la cabeza de la serpiente, o sea el mal no tendrá la última palabra, y, por otra, Dios hizo túnicas para los dos (Adán y Eva) y los vistió.
2.      Génesis 9,1-17: La primera Alianza de Dios fue universal, en la persona de Noé y su familia, con la promesa de que la creación nunca va a ser destruida por Dios.
3.      Éxodo 24,3-11: Después de la liberación de Egipto, Dios hizo alianza con el Pueblo de Abraham por medio de Moisés.
4.      2 Samuel 7,8-16: Alianza de Dios con David, el rey grande y pecador, por medio del profeta Natán.
5.      Ezequiel 36,22-30: Promesa de una alianza nueva y eterna.
6.      Hebreos 9,11-15: Cristo es el mediador de una nueva y eterna alianza para con todos los Pueblos.
7.      Apocalipsis 21,1-7: El triunfo de la alianza de Dios con la Humanidad será definitivo. Participamos de esta alianza si la construimos personal y comunitariamente a lo largo nuestra vida.

C. PARA LA CELEBRACIÓN DEL AGUA DE VIDA
               Posible lectura: Romanos 6,3-14: el bautismo nos integra a la resurrección de Jesús.


IV .  SIGNOS  Y  SÍMBOLOS

1.      El fuego: Cada uno trae algo de leña y una vela.
2.      Agua: En una jarra adornada, junto a la Cruz.
3.      Aspersión: Conservar la costumbre de traer agua para bendecirla.
4.      Cartelón: ‘Yo seré tu Dios y tú serás mi pueblo’ (Jeremías 31,33).
5.      Tres libros: El Popol Vuh, la Biblia y el Documento de Aparecida, como Palabras de Dios para hoy.



5.   Domingo  de  Resurrección :  FIESTA  DE  UN  NUEVO  AMANECER.


Frase sugestiva: ‘Haré derivar hacia Jerusalén, como un río, la Paz’ (Isaías 66,12).

               En este día volvemos a recibir la fuerza de la resurrección de Jesús para poder continuar su misión: el establecimiento del Reino. Nos comprometemos a abrir nuevos caminos de vida, amor y fe mediante la Nueva Evangelización, o sea, el anuncio de Jesucristo con los pobres y desde sus culturas, al ejemplo del Maestro.


I .  OBJETIVOS  DE  LA  CELEBRACIÓN

1.      Alegrarnos de las maravillas que actúa Dios en medio de nosotros y en toda la creación.
2.      Ofrecemos a Dios como Pueblo suyo que se constituye así paso a paso.
3.      Comprometernos a vivir, proclamar y celebrar la Pascua viva en nuestra comunidad.


II .  SENTIDO  DE  LA  NUEVA  EVANGELIZACIÓN

               La nueva evangelización es obra de los bautizados que han reconocido a Dios presente en su vida, que siguen a Jesús como Buena Nueva de liberación y que celebran el crecimiento del Reino con la alegría del Espíritu Santo. La espiritualidad que nos guía es la de la Iglesia de los Pobres, o sea nuestra opción por las causas y las culturas de los pobres. La tarea de la Nueva Evangelización se compone de cuatro etapas sucesivas, al ejemplo de Jesús, en el relato de los discípulos de Emaús (Lucas 24).

Primera etapa: El tiempo de la AMISTAD (v. 13.24)
       Siguiendo el ejemplo de Jesús que se hizo uno más, escuchó a los dos 2 discípulos y conversó largamente con ellos, buscamos, por una parte, conocer lo que pasa al nivel local, nacional, e internacional y, por otra parte, comprender por qué sucede así.

Segunda etapa: El tiempo de la PALABRA (v. 25-27)
       Igual que Jesús explicó las escrituras, buscamos la luz de la Biblia, de los documentos eclesiales, de los escritos de los antepasados, para confirmar nuestra fe y nuestro compromiso.

Tercera etapa: El tiempo del COMPARTIR (v. 28-32)
       Como Jesús compartió el pan, buscamos compartir con otros lo que tenemos, lo que sabemos, lo que hacemos. Sólo después de este triple compartir de la amistad, de la palabra y del pan, nuestros hermanos y hermanas podrán reconocer a Jesús y a su Reino vivos entre nosotros.

Cuarta etapa: El tiempo de la CELEBRACIÓN (v. 33-35)
       Como los dos discípulos que cuentan lo sucedido y se alegran con los apóstoles, buscamos, en nuestras celebraciones, contarnos los unos a los otros cómo estamos descubriendo a Jesús activo en medio de nosotros. Y nos alegramos juntos para luego tener la fuerza de ser personas nuevas, comunidad viva y Reino en crecimiento.

               Todo esto es el camino de la Nueva Evangelización: necesitamos hacerla realidad en donde estamos, pero siempre juntos. Notemos también que la Nueva Evangelización parte de la Opción por los Pobres, o sea, haciendo nuestras las causas de los Pobres, como lo dice el Mensaje de Puebla (3). Además, los pobres tienen que ser considerados como una realidad viva y colectiva: son un núcleo completo de Iglesia (Medellín y Aparecida). Por eso la Nueva Evangelización arranca del corazón de las culturas oprimidas, para inculturar la fe, la liturgia, los dogmas, la Iglesia y el Evangelio (Documento de Santo Domingo). En este sentido, ‘los pobres nos evangelizan’.


IV .  ILUMINACIÓN  BÍBLICA

1.      Romanos 8,18-27: El dolor gozoso de la humanidad en proceso de transformación y renacimiento es como el parto de una Humanidad nueva.
2.      Lucas 24, 13-35: Los discípulos de Emaús o Jesús evangelizador.
3.      Documento de Santo Domingo, Mensaje: Número 12 al 27: que es un lindo comentario del relato de los discípulos de Emaús para hacernos entender la tarea de la Nueva Evangelización.


V .  SIGNOS  Y  SÍMBOLOS

1.      La manta de los mártires de América Latina (de Adolfo Pérez Esquivel) o un póster de monseñor Leonidas Proaño o de monseñor Oscar Romero.
2.      Cirio pascual grande y velas.
3.      Semillas con flores y frutas sobre la tierra en una bandeja.
4.      Muestras de los antepasados y de los Indígenas.
5.      Tela, fotografía, guitarra…
6.      Símbolos de los 4 pasos de la Nueva Evangelización: amistad, palabra que ilumina, compartir, alegría.



 Anexo :  VÍA  CRUCIS  SENCILLO.


A partir del Viacrucis de Michel Quoist, en “Oraciones para la calle”. PR.

MENSAJE: La pasión y muerte de Jesús continúan hoy en nosotros como Pueblo de los Pobres.

-        Frase sugestiva: ‘Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes, pues así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo para bien de su cuerpo que es la Iglesia’ (Colosenses 1,24).
-        Invocación antes de cada estación: ‘Adorámoste, Cristo, y te bendecimos, / que por tu santa cruz redimiste al mundo’.


1ª ESTACIÓN: JESÚS FUE CONDENADO A MUERTE INJUSTAMENTE

Mensaje: Nosotros, como Pueblo, también se nos condena injustamente a muerte o a la “muerte temprana”.
Palabra de Dios: Juan 19,4-6.
Ayer:
-        Pilato no tuvo el valor de defender la inocencia de Jesús en un proceso arreglado de antemano. Fue cómplice del asesinato de Jesús.
-        Las autoridades judías manipularon al Pueblo y distorsionaron la verdad, afín de no perder su poder y sus privilegios.
Hoy nosotros: Isaías 10,1-2: ‘¡Pobres de aquellos que dictan leyes injustas y ponen por escrito los decretos de la maldad! Dejan sin protección a los pobres de mi país, roban a los pequeños de sus derechos y dejan sin nada a las viudas y despojan al huérfano’. Continúa hoy lo que dijo Isaías y lo que le pasó a Jesús:
-        El sistema neoliberal mundial nos está llevando a la muerte lenta y prematura.
-        Las malas autoridades dictan leyes injustas que benefician a las pocas familias que representan...
-        Son Pueblos y Continente enteros que están condenados a muerte injustamente.
Compromiso: Preguntémonos si, al ejemplo de Jesús, sabemos aceptar que las luchas y dificultades son el precio a pagar para lograr una vida mejor, personal y colectivamente.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


2ª ESTACIÓN: JESÚS FUE OBLIGADO A CARGAR CON LA CRUZ

Mensaje: Como Pueblo estamos obligados a cargar con la cruz de la injusticia.
Palabra de Dios: Mateo 27,29-31.
Ayer:
-        Los militares romanos aprovecharon de su papel para arremeter contra Jesús sin razones.
-        Preso, Jesús fue humillado, torturado y pisoteado en su dignidad de ser humano.
Hoy nosotros: Habacuc 1, 6-12. ‘¡Ay de aquel que amontona, sin parar, cosas que son de otros! ¡Ay de aquel que levanta a los suyos con ganancias injustas! ¡Ay de aquel que construye una ciudad a base de sangre y funda un pueblo con medios injustos!’.
               Los escándalos de tantas autoridades nuestras confirman la palabra del profeta y las humillaciones del Pueblo de los Pobres: Es Jesús que sufre en las personas de los pobres y maltratados.
Compromiso:
-        Sepamos reclamar justicia, organizándonos para proteger y defender nuestros derechos.
-        También amemos y perdonemos a los que nos maltratan para que se conviertan y Dios les perdone.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


3ª ESTACIÓN: EN SU CAMINO HACIA EL CALVARIO, JESÚS FUE CAYENDO UNA PRIMERA VEZ

Mensaje: El pecado de nuestra propia desorganización nos mantiene caídos.
Palabra de Dios: Ezequiel 37,1-2 y 11. ‘La mano de Yahvé se puso sobre mí. Me depositó en medio de un valle que estaba lleno de huesos humanos. Los huesos esparcidos por el suelo eran muy numerosos; estaban completamente secos… Estos huesos secos son toda la Casa de Israel’.
Ayer:
-        El profeta identificó al Pueblo de Israel con un campo de huesos secos, por la situación de muerte en la que se encontraba.
-        Jesús cayó porque asumía en su cuerpo la maldad de las autoridades, la indiferencia de su Pueblo y el silencio de sus amigos.
Hoy nosotros:
-        ¡Cuántos signos de muerte entre nosotros y en nuestro Pueblo: su inconsciencia, su desorganización, su individualismo, su silencio, su complicidad!
-        Jesús sufre y cae en nuestras propias caídas y muertes.
Compromiso: Seamos conscientes de esta realidad de muerte, para denunciarla y enfrentarla unidos.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


4ª ESTACIÓN: JESÚS Y SU MADRE SE ENCONTRARON EN ESTE CAMINO A LA CRUZ

Mensaje: Nuestras madres nos acompañan en nuestro camino de sufrimientos.
Palabra de Dios: Rut 1,16. “Rut dijo a Noemí: ‘Adónde tú vayas, iré yo; donde tú vivirás, viviré yo. Tu Pueblo será mi Pueblo y tu Dios será mi Dios’.”
Ayer:
-        Dos amigas, Rut la extranjera y Noemí la hebrea, se prometieron fidelidad, compartir y solidaridad.
-        María supo acompañar a Jesús hasta el final, hasta la cruz: Es ejemplo y camino de salvación junto con su Hijo.
Hoy nosotros: Valoricemos el papel de las mujeres entre nosotros.
-        Están doblemente atropelladas por su situación de mujer y de mujer pobre,
-        Saben compartir los sufrimientos de sus hijos,
-        No dudan en comprometerse, compadecerse, consolar y acompañar a quienes sufren,
-        Saben dar muestras de gran fidelidad, firmeza y lucha tanto con sus hijos como con su Pueblo.
Compromiso: Nuestro testimonio personal y comunitario, por una parte, manifieste nuestra solidaridad con tantas mujeres atropelladas y, por otra, revele el rostro femenino de Dios con su ternura maternal.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


5ª ESTACIÓN: UN NEGRO DE CIRENE DE ÁFRICA AYUDÓ A JESÚS A CARGAR CON LA CRUZ

Mensaje: Millones de Negros fueron sacados a la fuerza de África para cargar con la cruz de los Indígenas de este continente.
Palabra de Dios: Marcos 15,21-22.
Ayer:
-        Los militares romanos obligaron a un campesino negro a cargar con la cruz de Jesús.
-        Este Simón era nativo de Cirene, país llamado hoy Túnez, del norte de África.
-        Simón de Cierne encontró a Jesús por casualidad y lo ayudó sin haberlo expresamente querido.
-        Jesús aceptó la ayuda de Simón, el Negro de Cierne de África, y seguramente transformó la vida de este extranjero.
Hoy nosotros: Filemón 15-16 y 20. ‘Pablo y Timoteo a Filemón, nuestro querido compañero de trabajo: A lo mejor, Onésimo te fue quitado por un momento. Ya no será más esclavo, sino algo mucho mejor, pues ha pasado a ser para mí un hermano muy querido y lo será mucho más para ti. Vamos, hermano, espero de ti este servicio en el Señor; reconfórtame en Cristo’.
-        En esta breve carta a Filemón, San Pablo desterró la esclavitud entre los cristianos, aplicando la actitud de Jesús con Simón de Cirene: ‘Todos somos hermanos’.
-        ¡Cuántas cosas, a veces, hacemos por obligación! Puede estar Dios esperándonos también en estas oportunidades.
-        Los Negros hoy son bastante maltratados y discriminados entre nosotros. Con los Indígenas, su situación, en muchos casos, se parece a la de la esclavitud. Es una situación a desterrar, por ser contraria a la voluntad de Dios.
Compromiso: Ayudémonos, no por obligación sino por solidaridad con Jesús, para el crecimiento del Reino de Dios, ahí donde reinan todavía discriminación y esclavitud.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


6ª ESTACIÓN: VERÓNICA ENJUGÓ EL ROSTRO DE JESÚS

Mensaje: En los sufrimientos de las mujeres se refleja el rostro sufrido de Jesús.
Palabra de Dios: 1 Corintios 12,13.
Ayer:
-        Una tradición asegura que, en su camino en la cruz, Jesús quiso que su rostro quedara grabado en el paño de una mujer compasiva.
-        Jesús vino a revelarnos que se esconde en todos los rostros sufridos y atropellados.
Hoy nosotros: Juan 8,6-7. ‘Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como ellos insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: ´Aquel de ustedes que no tenga pecado, que arroje la primera piedra´’.
-        Las mujeres obligadas a prostituirse son doblemente atropelladas: Primero se les impone una situación de pecado, y luego se les culpa de pecados ajenos. ¡Qué hipocresía la de los varones!
-        ¿Sabemos ver en ellas el rostro sufrido de Jesús? ¿Sabemos ver el rostro de Jesús en todos los atropellados de hoy?
Compromiso: Valoremos a todas las personas despreciadas y, al ejemplo de Verónica, identifiquémonos con ellas para que desvelemos en ellas el rostro de Jesús, y que recuperen su dignidad pisoteada.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


7ª ESTACIÓN: JESÚS FUE CAYENDO POR SEGUNDA VEZ

Mensaje: Como Pueblo, muchas leyes y ordenanzas nos tienen ilegalmente aplastadas y aplastados.
Palabra de Dios: Deuteronomio 30,15-19. ‘Mira que te he ofrecido en este día el bien y la vida por una parte, y por la otra el mal y la muerte. Escoge pues la vida para que vivas tú y tu descendencia’.
Ayer:
-        La segunda caída de Jesús quiere asumir las muchas caídas que nos esperan en la vida.
-        Jesús cayó, pero luego se volvió a levantar y siguió su camino.
-        Dios nos ofreció la libertad para conocer tanto el camino del bien como el camino del mal, pero nos invitó a elegir el camino del bien y de la vida.
Hoy nosotros:
-        Muchas caídas marcan el camino de nuestra vida: A veces sus causas son personales, pero también pueden ser ajenas y frutos del pecado social e institucional.
-        Como Pueblo muchas leyes y las ordenanzas nos hacen caer porque no respetan nuestros derechos y nuestra dignidad.
Compromiso: Con su ejemplo, Jesús nos invita a no desanimarnos y a seguir luchando por las causas que nos parecen legítimas.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


8ª ESTACIÓN: JESÚS ANIMÓ A UNAS MUJERES DE JERUSALÉN

Mensaje: Las mujeres no podemos quedarnos en lamentos y lágrimas; estamos llamadas a sacar de nuestras rebeldías la fuerza necesaria para romper las cadenas que nos esclavizan.
Palabra de Dios: Lucas 23,27-28.
Ayer:
-        Unas mujeres de Jerusalén tuvieron la valentía de acompañar a Jesús en su camino a la cruz y manifestarle su solidaridad.
-        Se lamentaban sin saber bien por qué Jesús sufría, y sus lágrimas manifestaban su impotencia.
-        Jesús les llamó la atención para que miraran su vida, su familia, su ambiente y que no se paralizaran por la maldad humana.
Hoy nosotros: Apocalipsis 12,4-6 y 10. ‘El dragón se detuvo delante de la mujer para devorar a su hijo en cuanto naciera; pero su hijo fue arrebatado y llevado ante Dios. Entonces se desató una batalla… Por fin ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios.’
-        El pecado está a la obra en nosotros y en medio de nosotros: Es personal, colectivo y estructural. Tiene su origen y su malicia en Satanás, el príncipe de la maldad.
-        Nuestros sufrimientos solidarios son como un parto: se trasforman en un dar a luz a Jesús entre nosotros. Pero este final feliz encuentra mucha resistencia en nosotros y nuestro alrededor.
-        No estamos solos en este ‘dar a luz’: Dios nos acompaña y protege el fruto de nuestros esfuerzos personales y comunitarios.
-        La victoria final, a pesar de las batallas perdidas, está asegurada: Cristo nos ha abierto el camino del éxito y de la felicidad.
Compromiso: Aprendamos a llorar por sentido de solidaridad para sacar fuerzas de nuestro llanto y lanzarnos personalmente y con los demás a enfrentar y combatir todo mal.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


9ª ESTACIÓN: JESÚS FUE CAYENDO UNA TERCERA VEZ

Mensaje: La deuda externa impide que nos levantemos todo un continente, con vida, dignidad y solidaridad plenas.
Palabra de Dios: Deuteronomio 15,11. ‘Nunca faltarán pobres en este país. Por esto te doy yo este mandato: Debes abrir tu mano a tu hermano, a aquel de los tuyos que es indigente y pobre en tu tierra.’
Ayer:
-        En la repartición de la Tierra Prometida, cada familia tenía su parcela para poder comer y convivir armoniosamente. Por varias razones, empezó el despojo y la acumulación, creando por la explotación pobres e indigentes.
-        Además de las leyes que buscaban devolver a cada uno la tierra que lo alimentara, Dios pedía el compartir con los que no tenían: la pobreza es compromiso de igualdad.
-        Jesús se identificó con todo su Pueblo caído bajo la explotación y la injusticia, pero consiguiendo un nuevo Año Santo de libertad, fe y fraternidad.
Hoy nosotros:
-        La deuda externa es la mayor carga que aplasta nuestros países: Ecuador entrega gran parte de su presupuesto nacional a pagar sólo los intereses cuando éstos suman más del doble de lo que se debe seguir pagando. Por esa injusticia, todo un Pueblo se hunde en una pobreza cada vez más mortal.
-        Mucho se ha hecho contra la deuda externa: la Asamblea del Pueblo de Dios y la Organización Jubileo 2000 luchan contra ella. Y ¿nosotros?
Compromiso: Fortalezcamos nuestra esperanza en Dios que está siempre junto a nosotros para que alcancemos una vida digna, sin esclavitud ni deuda.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


10ª ESTACIÓN: JESÚS FUE DESPOJADO DE TODOS SUS VESTIDOS

Mensaje: Somos un Pueblo violentamente despojado de nuestros recursos, nuestra cultura y nuestra identidad.
Palabra de Dios: Juan 19,23-24.
Ayer:
-        Los militares romanos aprovecharon la situación para apropiarse de lo último que le quedaba: la ropa puesta; ni su túnica regresó a su madre presente.
-        Jesús, despojado de todo, se quedó desnudo, indefenso y solo.
-        Agonizando, probó lo más hondo del sufrimiento humano. Su pasión y muerte lo hacen solidario del más sufrido, del torturado y de todo aquel que está asesinado injustamente.
Hoy nosotros: Salmo 22,1-15,19. ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado? Yo soy como un arroyo que se escurre. Todos mis huesos se han descoyuntado… Repartieron mis vestiduras, y mi túnica la tiraron a la suerte. Pero tú, Señor, no te quedes lejos: Fuerza mía, socórreme.’
-        La desnudez se ha vuelto una provocación cada vez más degradante. La de Jesús fue signo de entrega, dignidad y solidaridad.
-        Los desiertos y la falta de árboles, signo de la desnudez de la tierra, son las consecuencias mortales de nuestra inconciencia, ambición y voracidad.
Compromiso: Protejámonos unos a otros, en vez de hacernos daños y de destruir nuestra común naturaleza. Así nos iremos desarrollando y superando juntos.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


11ª ESTACIÓN: JESÚS FUE CLAVADO EN UNA CRUZ

Mensaje: El Pueblo desorganizado es siempre el más castigado.
Palabra de Dios: Marcos 15,23-24.
Ayer:
-        Los militares romanos cumplían órdenes, sin preguntarse si se tratara de un malhechor o no, sin percatarse si la tarea era buena o mala. Se hicieron cómplices de la muerte de Jesús.
-        Los 2 ladrones se morían inútilmente; uno de ellos, por proclamar la verdad de su vida, recibió la promesa de participar de la vida eterna con Jesús.
Hoy nosotros: Apocalipsis 7,9 y 14. ‘Con palmas en las manos, esos son los que vienen de la gran persecución. Han lavado sus vestiduras con la sangre del Cordero.’
-        Sabemos que mucha gente muere por guerras, hambre, violencias, enfermedades, protestas...
-        Por desentendidos e indiferentes, nos hacemos culpables de todas las muertes inocentes: son nuestra misma sangre que dejamos derramándose injustamente.
-        Jesús no invita a dar sentido tanto a nuestra vida como a nuestra muerte, y a no morir sin haber vivido intensa y solidariamente hasta el final. ‘No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos’.
Compromiso: Vivamos con Dios y por los hermanos y compañeros, de tal manera que nuestra muerte sea digna y útil por los demás.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


12ª ESTACIÓN: JESÚS EXPIRÓ EN LA CRUZ

Mensaje: Junto a la cruz de Jesús, hagamos memoria de todas nuestras compañeras y de todos nuestros compañeros que dieron la vida para que vivamos mejor.

Palabra de Dios: Lucas 23,44-45.
Ayer:
-        En sus últimas palabras, Jesús resumió toda su vida y todo su mensaje, al dirigirse a distintas personas que lo habían rodeado a lo largo de su vida.
-        Demasiado tarde, unos se dieron cuenta de su error al dejar ejecutar a Jesús en la cruz; los apóstoles, menos Juan, se habían corrido cobardemente.
-        Ya en el mismo momento de la muerte de Jesús, la cruz daba su primer fruto: Se convirtió el jefe de los militares romanos que lo crucificaron.
Hoy nosotros: Juan 15,13. ‘No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos’. He aquí los nombres de unas compañeras y unos compañeros nuestros que dieron la vida por el Pueblo de los Pobres:
-        Sofía, de Riobamba, misionera seglar entre los Indígenas y los Pobres, agosto 25 de 2002.
-        William, de Guayaquil, militante cristiano de América Latina, de diciembre 26 de 2001.
-        Pancho Larrea, de Guayaquil, sacerdote y pastor de los excluidos, junio 14 del 2001.
-        Lucerito, de San Martín (Guayaquil), artesana de la Iglesia de los Pobres, junio 15 del 2000.
-        Manolo, de Ambato, compañero de los pobres para el Reino de Dios, agosto 26 del 2000.
-        Proaño, de Riobamba, profeta de la Iglesia de los Pobres en América Latina, agosto 31 del ’88.
-        William Galarza, líder popular en nombre de su fe, diciembre 26
-        Furlan, de la Trinitaria (Guayaquil), artista de la raza negra.
-        Juan, de San Martín (Guayaquil), profeta del Pueblo de Dios.
-        Aurelio, de El Bastión (Guayaquil), compañero fiel de las Comunidades Eclesiales de Base.
-        Rosita, de Domingo Savio (Guayaquil), ministra de la Esperanza…
Compromiso: Mantengamos vivos los nombres y la memoria de los y las que, tanto en nuestro alrededor como en nuestro continente, dieron la vida lenta o violentamente por los demás, por nosotros.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.
                                    

13ª ESTACIÓN: JESÚS, BAJADO DE LA CRUZ, FUE DEPOSITADO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE

Mensaje: La Pachamama, nuestra Madre Tierra, nos acoge preñada de la ternura de Dios y de la sangre de nuestros mártires.
Palabra de Dios: Marcos 15,42-45.
Ayer:
-        La muerte de Jesús suscitó un acto de valentía en la persona de un hombre público, José de Arimatea, que era miembro del Consejo supremo, aquel que condenó a muerte a Jesús.
-        María, en un último gesto de ternura maternal, acogió en su regazo al cuerpo inerte de su hijo querido.
Hoy nosotros: Lucas 2,34-35. ‘Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Mira, este niño traerá caída y resurrección, mientras a ti misma, una espada te atravesará el alma’.
-        La muerte de Jesús interpela a todos los seres humanos, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, niños y ancianos.
-        Esforcémonos por seguir a Jesús hasta la muerte, desde nuestras familias, barrios y comunidades, al servicio del Reino.
Compromiso: Valoremos el ejemplo de las personas entregadas a los demás, especialmente en los momentos de su agonía y muerte. Imitemos su firmeza en la fe, su valentía en las dificultades, afín de testimoniar que ninguna muerte es inútil.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


14ª ESTACIÓN: JESÚS FUE COLOCADO EN UNA TUMBA

Mensaje: Estamos amenazados como Pueblo, hasta ser sepultados, pero nosotros sabemos que seguiremos de pie para siempre.
Palabra de Dios: Juan 19,9-42.
Ayer:
-        La valentía de José de Arimatea animó a Nicodemo, del partido de los enemigos de Jesús, a ofrecer su propio sepulcro para enterrar a Jesús.
-        Jesús fue enterrado sencilla y dignamente por sus amigos y familiares.
Hoy nosotros: Juan 12,24. ‘Si el grano de trigo no cae en tierra y no muere, queda solo: pero si muere da muchos frutos.’
-        Al ejemplo de Nicodemo, sepamos acompañar hasta la tumba, a todo aquel que se compromete hasta la muerte por una causa justa.
-        Estamos sepultados por hambres, enfermedades, atropellos, injusticias, pero no destruidos.
-        Sepamos acompañar hasta su última morada nuestros familiares, vecinos y amigos.
Compromiso:
-        Todo acto humano bueno tiene valor de eternidad: el vivir, el amar, el reír, el cantar, el morir…
-        Ayudémonos a vivir, amar y morir plenamente, así resucitaremos para siempre, y desde ahora.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


15ª ESTACIÓN: JESÚS ASUMIÓ EL SILENCIO PASAJERO DEL SEPULCRO

Mensaje: La fuerza de la resurrección está dormida y silenciada en el corazón de nuestro Pueblo, pero ya la estamos despertando.
Palabra de Dios: Marcos 15,47.
Ayer:
-        ‘María Magdalena y María, la madre de José, estaban ahí observando dónde lo depositaban’.
-        El silencio de la tumba aguarda pacientemente el triunfo de la resurrección.
Hoy nosotros: Isaías 52,13 al 53,12: El Siervo Sufriente.
-        ‘Hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento, soportó el castigo que nos trajo la paz; el proyecto de Dios prosperará en sus manos, hará una multitud de justos’.
-        ‘El momento más oscuro de la noche es también el más cercano a la aurora’.
-        Hoy el Pueblo de los Pobres, semejante al Pequeño Resto fiel del Antiguo Testamento y a imagen de Jesús, es el Siervo Sufriente que continúa la pasión de Jesús y su resurrección para la salvación de toda la Humanidad.
Compromiso: Del nuevo milenio, los Pobres somos la Buena Nueva.
Oraciones comunitarias. Padrenuestro, Dios te salve, Gloria al Padre. Canto.


L A   P A S I Ó N   D E   L A S   M U J E R E S   Y   L O S   H O M B R E S 
E S   H O Y   L A   P A S I Ó N   D E   C R I S T O


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