miércoles, 6 de octubre de 2021

Novena a Cristo Rey... con miras al Reino de Dios

 NOVENA  A  CRISTO  REY :  ¡ RUMBO  AL  REINO !

 CEBs de Guayaquil. Revisión 2021. Pedro Pierre.

MENSAJE GENERAL

-          Jesucristo es nuestro rey-pastor: Encabeza el Pueblo de los cristianos para que construyamos juntos el Reino de Dios.

-          Para Jesús, la imagen del pastor es más significativa que la de rey: Jesús aceptó el título de rey sólo durante la pasión y en la cruz.

-          Estamos llamados a formar un Pueblo cuya misión es la construcción del Reino, desde los pobres: sólo así podemos manifestar que Cristo es nuestro rey-pastor.

 

ÍNDICE  DE  LA  NOVENA.

Introducción

1.       Jesucristo es nuestro rey-pastor. Juan 10,11-16: ‘Yo soy el Buen Pastor’.

2.       De los pobres es el Reino de Dios. Lucas 6,20-31: ‘¡Felices los pobres…!’

3.       El Reino no se detiene. Marcos 4,26-29: ‘La semilla brota de cualquier manera’.

4.       Los caminos que no son del Reino. Mateo 4,1-10: Las 3 tentaciones de Jesús.

5.       Los conflictos por el Reino. Marcos 4,35-41: La tempestad calmada.

6.       Nuestras destrucciones del Reino. Efesios 6,10-20: El imperio de la muerte.

7.       El precio del Reino es la cruz y la resurrección. Juan 12,20-26: El grano de trigo.

8.       El diseño del Reino. Génesis 2,5-25: La semilla del proyecto del Reino.

9.       La celebración gozosa del Reino. Apocalipsis 21,1-8: El cielo nuevo y la tierra nueva.

Anexos: Jesucristo es el Señor. - Original de la novena. - Somos un Reino de fraternidad y libertad.

 

INTRODUCCIÓN :  JESUCRISTO  ES  EL  REY – PASTOR.

Durante su vida itinerante, Jesús fue el Profeta y el Mesías del Reino de Dios. Al comenzar su ministerio, es lo primero que dice: ‘El Reino de Dios se ha acercado: Tomen otro camino y crean en la Buena Nueva’ (Marcos 1,15) La Buena Nueva que Jesús ha venido a anunciar es precisamente esta llegada del Reino por medio de su presencia, sus palabras, sus milagros y su muerte y resurrección. Dice a los enviados de Juan Bautista: ‘Vayan a contarle a Juan lo que han visto y oído: los ciego ven, los cojos andan, los leprosos son purificados, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia la Buena Nueva a los pobres’ (Lucas 7,22).

Pronto, la gente descubrió en Jesús un líder, un rey según el corazón de Dios. Pero, nunca Jesús aceptó que lo llamaran ‘rey’, en particular después de la multiplicación de los panes: ‘Cuando Jesús vio que querían tomarlo a la fuerza para proclamarlo rey, huyó de nuevo solo a la montaña’ (Juan 6,15).

-          Los propios apóstoles y discípulos de Jesús tuvieron muchas dificultades por entender cómo Jesús concebía este Reino de Dios: ‘Concédenos que nos sentemos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda cuando estés en tu Reino’. Al cual Jesús contestó: ‘Entre Uds., no ha de ser así. Al contrario, el que quiera ser el más importante, que se haga el servidor de todos, y el que quiera ser el primero, que se haga el siervo de todos’ (Marcos 10,37 y 43).

-          Para evitar una concepción demasiado humana del Reinado de Dios, Jesús utilizó otra comparación muy sencilla y significativa para un pueblo de campesinos, la del pastor. Se identificó como pastor: ‘Yo soy el buen pastor’ (Juan 10, 11).

-          Jesús hace referencia a lo anunciado por los profetas: ‘De ti, Belén, saldrá un jefe, el pastor de mi Pueblo Israel’ (Mateo 2,6 citando a Miquea 5,1).

-          Cuando Jesús envió en misión delante de él a sus 12 apóstoles, les recomienda de ‘ir primero a las ovejas perdidas del Pueblo de Israel’ (Mateo 10,6). Indicaba así que la primera misión de sus seguidores, era de ser como él ‘pastores’, y particularmente hacia los más ‘perdidos’.

-          Es la consolación que Jesús manifestó para el Pueblo de los que nos reclamamos de él: ‘No temas, pequeño rebaño, porque al Padre le agradó darte el Reino’ (Lucas 12,32).

-          Jesús actuó como ‘pastor’, multiplicando el pan para los que lo habían seguido 3 días sin comer: ‘Sintió compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor’ (Marcos 6,43).

-          Todos conocemos la parábola de ‘a oveja perdida’: "Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que vuelve a Dios que por 99 justos que no tiene necesidad de convertirse" (Lucas 15,4-6).

-          También, en la parábola del juicio final, Jesús se presenta como ‘el Hijo del Hombre que se sentará en su trono como rey glorioso…' Y, como el pastor separa a las ovejas de los machos cabríos, así también hará él’ (Mateo 25,31-32)

-          Después de la resurrección, que Jesús confió a Pedro la tarea de ser pastor, en una triple recomendación: ‘Cuida y apacientas a mis ovejas’ (Juan 21,16-17).

Todo esto, nos demuestra cómo debemos orientar nuestra devoción al Cristo Rey: Este rey es primero pastor, y nosotros debemos horma el Pueblo de sus ‘ovejas’. Al ejemplo de Jesús y de los apóstoles, tenemos la misión de guiarnos según el ejemplo de Jesús porque él es el pastor conoce a sus ovejas, las guía, apacienta, protege, defiende y da la vida por ellas. Ayudémonos para hacer de esta novena al Cristo rey ‘un tiempo de gracia, tomando otro camino y creyendo en la Buena Nueva del Reino de Dios’, mediante una vida nueva.

 

ORIENTACIONES  PARA  EL  ANIMADOR.

            Para el desarrollo de cada día de la novena, se sugiere los pasos siguientes que se repiten en cada uno de los 9 temas. Es bueno, a lo largo de la reunión, repartirse tareas. El desarrollo de los temas es siempre el siguiente.

-          Saludos, canto y Letanías a Cristo Rey.

-          Motivación desde nuestra realidad.

-          Canto. Palabra de Dios con su comentario dialogado.

-          Oraciones comunitarias y oración de conclusión.

-          Bendición y canto final.

Nota: El animador prepara con anticipación unos 3 cantos por temas, que se pueden repetir a lo largo de la novena.


LETANÍAS  ACTUALIZADOS  A  CRISTO  REY  Y  PASTOR.

 A las 3 primeras invocaciones, contestamos: ‘Ten piedad de nosotros’.

Dios Padre que nos ama sin medida… ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo que nos ilumina y fortalece… ten…

Cristo, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo…

A las siguientes invocaciones, contestamos: ‘Camina con nosotros’.

Cristo rey, nuestro buen pastor… Camina con nosotros.

Cristo rey, guía de los que creemos en ti… Camina…

Cristo rey, defensor de los pobres…

Cristo rey, protector de los desamparados…

Cristo rey, profeta del Reino de Dios…

Cristo rey, victorioso para siempre…

Cristo rey, camino, verdad y vida de tu Pueblo…

Cristo rey, triunfador del mal…

Cristo rey, servidor hasta el don de la vida…

Cristo rey, solidario de los más necesitados…

Cristo rey, vencedor de la muerte…

Cristo rey, siempre vivo con nosotros…

Cristo rey, único Señor del mundo y del cosmos…

Cristo rey, más fuerte que el mal…

Cristo rey, hacedor de una pascua permanente…

Cristo rey, restaurador del proyecto de Dios…

Cristo rey, modelo de la tierra nueva…

Cristo rey, modelo de los cielos nuevos…

Tres veces: Cristo rey, camina con nosotros.

 

 Tema  1 : JESUCRISTO  ES  NUESTRO  REY-PASTOR.

Saludos Agradecer la acogida de los dueños de casa y felicitar a los presentes. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad. Importancia de esta devoción al Cristo Rey:

-       Esta novena será la oportunidad, por una parte, para profundizar nuestra fe en Jesús y, por otra, relacionarnos más fraternalmente entre todos nosotros.

-       Comenzaremos diciendo lo importante que es para nosotros esta novena. Luego veremos que, al título de ‘rey’, Jesús prefirió el de ‘pastor’. Por fin, profundizaremos las invitaciones que nos hace Jesús para toda nuestra vida.

Conversemos.

  1. ¿Por qué motivos somos devotos de Cristo rey?

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Juan 6, 15 y 10,11-16: ‘Yo soy el Buen Pastor’.

  1. Según Jesús, ¿cuáles son las tareas del buen pastor?
  2. Según nuestro parecer, ¿por qué será que Jesús prefirió el título de ‘pastor’ al de ‘rey’?
  3. ¿Qué conclusiones sacamos para nosotros?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Dios nuestro Padre, nos llama a través de nuestra devoción al Cristo rey, tu hijo y nuestro modelo. Haz que descubramos en él al buen Pastor que nos quiere unirnos más a ti y a los demás. Esto te lo pedimos por tu Espíritu que vive con nosotros por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar de la próxima reunión y tareas de los participantes.

 Comentario  1 :  CRISTO  REY  ES  NUESTRO  PASTOR.

1. Ser muy fraternal y respetuoso.

Toda devoción es importante. Es un camino de Dios hacia nosotros; es también un camino de nosotros hacia Dios y los demás. Por eso, hay que primero felicitar a la gente, en nuestro caso, por su devoción a Cristo rey. Ha mantenido presente la relación con Dios y con lo demás: estas reuniones son el signo de todo esto y es muy valioso.

En un segundo tiempo, descubrimos que, muchas veces, las devociones han podido encerrarnos en el individualismo y el espiritualismo. El método de esta novena va a ser de sumo respeto a lo que piensa, cree y hace la gente. Esto será el punto de partido para profundizar la fe escondida en esta devoción y fortalecer los lazos de amistad entre vecinos. Busquemos en el diálogo inicial que cada uno exprese lo que siente, para que se siente valorado y tomado en cuenta.

2. Jesús prefirió el título de ‘pastor’ al de ‘rey’.

En el Pueblo de Jesús, la experiencia de los reyes, fuera de algunas pocas excepciones, había sido bastante negativa: corrupción, aventuras guerreras, idolatría, persecución a los profetas, explotación y marginación de los pobres…

Por sus palabras y sus milagros, Jesús fue visto como el líder del Pueblo de los Pobres, el Mesías esperado, el rey que se necesitaba para volver a la fidelidad de la alianza. Jesús respetó el sueño de su Pueblo: un reinado temporal, pero buscó la manera de darle a este Reino una dimensión universal. Por esta razón, retomó la tradición de los profetas y de los sabios que anunciaban a un Mesías Pastor. De ahí, su proclamación: ‘Yo soy el buen Pastor’, con todas las tareas correspondientes a este oficio: conocer bien a las ovejas, defenderlas de los lobos, ponerse al frente de ellas, cuidar de cada una, buscar la extraviada hasta encontrarla, unificarla en un solo rebaño, llevarla a buenos pastos, dar la vida por ellas…

3. A nosotros nos toca conformarnos como el Reinado de Dios, bajo el pastoreo de Jesús.

Cristo rey es aquel que nos reúne en torno a él, para construir el reinado de Dios. Nuestra tarea es triple: primero partir de Cristo, luego unirnos con los demás y, en fin, trabajar juntos por el Reino. Por eso tenemos que:

-          Conocer a Cristo rey como ‘pastor’ nuestro, purificando nuestra fe y nuestra vida.

-          Unificarnos como Pueblo de Dios, comenzando entre vecinos, siendo fraternales y organizados.

-          Construir el Reino de Dios, siendo pastores los unos con los otros, en particular en la familia.

Eso es el propósito de esta novena.


 Tema  2 :  DE  LOS  POBRES  ES  EL  REINO  DE  DIOS.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo rey.

Motivación desde nuestra realidad:

-          Tomar conciencia que somos del Pueblo de los Pobres: Dios no nos quiere miserables, sino dignos en la poquedad en que vivimos.

-          Es pobre delante de Dios aquel que comparte con todos, no explota a nadie y confía siempre en Dios. El verdadero pobre no es egoísta, ni individualista, ni explotador, ni despreocupado de Dios.

-          Cristo rey nos invita a unirnos en torno a él para construir la fraternidad, la igualdad y la fe liberadora, cualidades que son las bases del Reino de Dios.

Conversemos:

  1. ¿Cuáles son las personas que nos parecen más desfavorecidas entre nosotros? Digamos por qué opinamos así.

Palabra de Dios con su comentar dialogado. Canto. Lucas 6,20-26: ‘¡Felices los pobres!’

  1. Según Jesús, ¿cuáles son los pobres que llama ‘felices’?
  2. ¿Cuándo hacemos presente el Reino entre nosotras y nosotros?
  3. ¿Qué más tenemos que hacer para que Reine Jesús entre nosotras y nosotros?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Señor Jesús, viviste la pobreza para compartir nuestra realidad: en esto eres nuestro rey. Ayúdanos a compartir con todos para manifestar la presencia del Reino de Dios que es igualdad, fraternidad y fe viva. Esto te lo pedimos por el Espíritu Santo que vive con nosotros por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar de la próxima reunión y tareas para los participantes.

 Comentario  2 :  SER  UN  PUEBLO  POBRE  PERO  DIGNO.

1. Somos del Pueblo de los Pobres.

A pesar de todo, esto es nuestra realidad: definitivamente ‘somos del Pueblo de los Pobres’. Luego, veremos nuestras fallas. Entre nosotros, hay gente más acomodada y familias que bordean la miseria. Para ser de Dios, los pobres debemos ser una gran Comunidad, eso es el Pueblo de los Pobres. Esto quiere decir que, entre nosotros, tienen que existir la unión, la fraternidad y cada vez más igualdad. Dejamos de ser pobres delante de Dios cuando acumulamos bienes y dinero, porque dejamos de compartir y luchar por la igualdad. El Reino es de los pobres, o sea, de los que confían en Dios y trabajan por la igualdad entre todos. Tener lo necesario es lo normal, eso es la pobreza digna. Pero hay luchar para que otros vayan logrando esta dignidad, mediante la unión y el compartir.

2. Las felicidades y las maldiciones de Jesús.

Jesús estuvo muy claro: ‘¡Felices los pobres…! ¡Pobres de ustedes los ricos!’. La diferencia entre los 2 es que unos viven en Comunidad, o sea, los pobres, y los otros no, porque, para los ricos, el dinero es primero. Si somos pobres en el sentido de dignidad y comunidad, vamos a ser felices. Nos dijo Jesús: ‘Sean pobres, pero juntos y dignos; pasen hambre, pero juntos y dignos; lloren, pero juntos y dignos; sean maltratados, pero juntos y dignos. Ya juntos, todo es distinto, porque, juntos y dignos, ya estamos venciendo lo que nos hace sufrir.

Bien duras son las maldiciones: a los ricos porque acumulan a costa de los demás, a los que se ríen del dolor ajeno, a los que son engañosamente satisfechos de sí y de sus bienes, a los que son demasiados adulados porque es falsedad. ‘¡Pobres de aquellos, porque ya tienen su consuelo!’.

3. Seamos pobres con dignidad y en Comunidad.

Para nosotros, lo primero es la Comunidad: si formamos Comunidades, vamos a perder el individualismo, el egoísmo, la explotación, la desesperanza. Ya somos de los ricos cuando las cosas, los bienes, el dinero pasan antes de la Comunidad y nos dominan; además perdemos la felicidad. ¡Pobres de nosotros y nosotras! Seamos seguros de que nuestra riqueza es la Comunidad. En definitiva, nos dividimos entre los que sí hacemos Comunidad y somos de Dios, y los que no hacemos Comunidad y no somos de Dios: no hay más alternativa.

Ayudémonos a avanzar hacia la igualdad que nos hace verdaderos hermanos y hermanas: la verdadera pobreza nos hace dignos y felices. ‘¡Felices los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios!’.


  Tema  3 :  EL  REINO  NO  SE  DETIENE.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad.

-          Hablar de Cristo rey es hablar del Reino de Dios del que Cristo es la cabeza. Con su resurrección, este Reino ha sido instaurado definitivamente. Por lo mismo que no se detiene. Y todos podemos entrar en él.

-          Estamos en el Reino de Dios si aportamos nuestra parte, o sea, si vivimos en fe, fraternidad y armonía con todos y con la naturaleza.

-          Vamos a ayudarnos a evaluar nuestra manera de vivir para ver si está conforme o no a los valores del Reino. Seguir a Cristo rey es seguir su ejemplo para reinar con él.

Conversemos.

  1. Digámonos cuándo no está el Reino entre nosotras y nosotros.

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Marcos 4,26-29: ‘La semilla brota de cualquier manera’.

  1. ¿En qué sentido es esta parábola muy esperanzadora?
  2. ¿Dónde somos nosotras y nosotros sembradoras y sembradores de la Palabra de Dios?
  3. ¿A qué nos comprometen las reflexiones que hemos hecho en esta reunión?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Señor Jesús, por tu muerte y resurrección nos abriste las puertas del Reino. Estas esperando nuestra colaboración para que entremos en este Reino, porque estamos en él cuando lo construimos. Danos tu Espíritu para que seas tú nuestro rey y nuestro guía, por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar de la próxima reunión y repartición de las tareas.

             Comentario  3 :  EL  REINO  CRECE  EN  NUESTRO  MUNDO.

1. A veces construimos el Reino sin darnos cuenta.

El Reino de Dios no es del otro mundo: comenzó con Jesús, continúa con nosotros, y después de nuestra muerte lo gozaremos en plenitud si hemos participado de su construcción. Cuando vivimos momentos o gestos de amistad, de perdón, de compartir, de ayuda mutua, de respeto, de cariño, de defensa de la verdad, de promoción de la vida, de protección de la naturaleza, o sea, todo lo que es bueno, bello y verdadero, estamos en el Reino de Dios, colaborando a su presencia y extensión entre nosotros. Pero, estamos fuera del Reino si vivimos lo contrario de lo que acabamos de mencionar, o sea, el individualismo, la dureza de corazón, el materialismo, el egoísmo, la violencia, el quemimportismo, la mentira, la corrupción, el atropello, la destrucción de la naturaleza, en pocas palabras, todo lo que es malo, feo y engañoso.

2. El Reino tiene la fuerza de Dios.

Con la comparación de la semilla que crece por sí sola, Jesús nos quiere dar a entender que:

-          No somos nosotros los autores del Reino, sino el mismo Dios que lo inauguró con Jesús.

-          Está sembrado, o sea, a veces de manera escondida, en cada uno de nosotros y en medio de nosotros.

-          Podemos estar extraños al Reino de Dios si no nos damos cuenta de su presencia.

-          Un día habrá que dar cuenta de nuestra vida. ¿Presentaremos acciones y frutos que han construido este Reino o sólo pecados de olvido, omisión y destrucción del Reino?

3. Ser los colaboradores del Reino.

El Reino de Dios abarca toda la vida, toda la sociedad, toda la naturaleza, todo el cosmos. Ayudémonos a vivir los valores del Reino:

-          Primero en la familia, entre la pareja, con los hijos y entre hermanos y hermanas: o sea el cariño y el apoyo.

-          Luego en el barrio, entre vecinos y amistades: eso es la solidaridad.

-          También en el trabajo, el colegio, la calle, la sana diversión, la fiesta,… mediante la fraternidad.

-          Igualmente con la naturaleza y en la vida nacional e internacional, o sea, la participación solidaria.


  Tema  4 :  LOS  CAMINOS  QUE  NO  SON  DEL  REINO.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad.

-          El Reino es sinónimo no de facilidad, pero sí de felicidad. Pero muchas veces buscamos una felicidad engañosa. Creemos que estar ya en el Reino, cuando en realidad no es así.

-          Sólo podemos conocer el Reino de la verdadera felicidad, si nos unimos entre cristianos, primero para conocer los caminos del Reino de Dios y luego para ayudarnos a recorrerlos juntos. Conversemos.

Conversemos.

  1. Digámonos los falsos caminos de la felicidad.

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Lucas 4,1-13: las tentaciones en contra del Reino.

2.       ¿Cuáles son las 3 tentaciones que tuvo que enfrentar Jesús?

  1. ¿De qué maneras son también nuestras estas 3 tentaciones?
  2. ¿Con cuál de estas tentaciones tenemos que cuidarnos más?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Jesucristo, nuestro rey, por tu palabra, tu vida y tu muerte, nos enseñaste los verdaderos caminos del Reino que lleva a la verdadera felicidad. Danos el Espíritu Santo para que no nos dejemos engañar por las tentaciones del dinero, de la fama y del poder. Que nos ayudemos para estar siempre en tu Reino, hoy y por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar de la próxima reunión y repartición de tareas. 

Comentario  4 :  LAS  EXIGENCIAS  DEL  REINO.

1. Todo lo armonioso es del Reino de Dios.

Podríamos decir que el Reino es la armonía en sus distintos niveles:

-          Armonía con uno mismo: eso es valorarse, cuidarse, desarrollarse, sentirse bien.

-          Armonía con los demás: eso es la convivencia, el respeto, la tolerancia, el perdón,…

-          Armonía con la naturaleza: eso es la protección del medio ambiente (limpieza, siembra de plantas…).

-          Armonía con Dios: eso es el resultado de las anteriores armonías, con el apoyo de la oración, la Palabra de Dios y los sacramentos.

Dios nos llama a construir personal y colectivamente todas estas armonías. Si lo hacemos, colaboramos al crecimiento del Reino y encontramos la verdadera felicidad. Todos y todas hacemos algo o mucho de esas armonías: no nos detengamos.

2. Las 3 principales tentaciones de Jesús contra el Reino.

-          Primera tentación: ‘Transformar las piedras en pan’, o sea, resolver sólo los problemas materiales. El Reino de Dios no está en tenerlo todo ni en buscar siempre más. El acumular, o sea, lo económico capitalista, trae envidia y despojo. Jesús eligió el compartir y la igualdad como caminos del Reino.

-          Segunda tentación: ‘Acumular riquezas para dominar’, o sea, vivir primero por el dinero. El Reino de Dios no viene por el poder del dinero. Este trae atropello, oposiciones y muerte. Jesús eligió el servicio, la entrega y el compartir como caminos del Reino.

-          Tercera tentación: ‘Hacer prodigios’, o sea, buscar a toda costa el prestigio y la fama. El Reino de Dios no está sólo en saberlo todo. El saber y el prestigio por sí sólo engañan y marginan. Jesús eligió la sabiduría de los pobres que se enraíza en la solidaridad y la fe como caminos del Reino.

Para no caer en ninguna de estas 3 tentaciones, Jesús retoma el proyecto de igualdad comenzado por Moisés, el mensaje de amor de los profetas y las propuestas de los sabios del Pueblo de la Antigua Alianza. Por esos, no dijo Jesús: “Mi Reino no es de este mundo”, queriendo decir: ‘Soy rey, pero mi reino no es como los de este mundo’. Y nosotros tenemos que ser personal y colectivamente artesanos de este Reino.

3. Juntos vamos a desenmascarar y superar estas 3 nuestras tentaciones.

Estas 3 tentaciones, sólo el tener, primero el poder y únicamente el saber, son las de la humanidad y de nosotros y nosotras. Para construir el Reino de Dios y superar estas tentaciones, nuestra tarea es doble:

-          Primero, ayudarnos a desenmascarar las actitudes que no conducen al Reino y que se esconden muy sutilmente en nuestras actividades diarias: tener sin compartir, no vivir el poder como servicio y amontonar saber para nada.

-          Segundo, unirnos para abrir caminos personales y colectivos que construyen eficazmente el Reino: compartiendo las cosas afín de no acumular, participando de los proyectos de vida afín de no dominar, y expresándonos creativamente afín de no engañar. El Reino está a este precio, pero es a nuestro alcance.

 

 Tema  5 :  LOS  CONFLICTOS  POR  EL  REINO.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad.

-          La construcción del Reino nos acarrea muchos conflictos: en lo personal, lo familiar, lo profesional, lo social, lo económico, lo político, lo ético, lo religioso… Ser verdaderos cristianos constructores del Reino es algo permanentemente conflictivo.

-          Y no se nos ha educado a vivir en medio de conflictos ni a enfrentarlos decididamente. Tenemos miedo o buscamos evitar problemas: preferimos nuestra tranquilidad egoísta a una lucha valiente por el Reino. Preferimos una vida de segunda categoría, y nos cerramos al don de la paz interna y duradera.

Conversemos.

  1. ¿Cuáles son las novedades que estamos descubriendo en esta novena a Cristo rey?

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Marcos 4,35-41: Jesús calmó la tempestad.

2.       ¿Qué es lo que más nos llama la atención en este acontecimiento de Jesús y sus apóstoles?

  1. ¿Qué clases de conflictos puede representar para nosotros las olas y la tempestad de esta parábola?
  2. ¿Cómo nos vamos a ayudar frente a los muchos conflictos mediante la fe y la unión?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Jesús, Cristo rey, tú estás con nosotros para que triunfemos de los muchos conflictos que nos asechan. Que esta novena nos una más a ti y entre nosotros para seamos valientes y solidarios al servicio de tu Reino, gracias a la fuerza de tu Espíritu que lucha con nosotros por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar de la próxima reunión y repartición de tareas. 

Comentario  5 :  ENFRENTAR  JUNTOS  LOS  CONFLICTOS  POR  EL  REINO.

1. La vida es una serie de conflictos permanentes.

No hace falta detallar que la vida es una lucha permanente por superar pequeños y grandes conflictos que son nuestro pan de cada día: en lo personal, lo familiar, lo profesional, lo social, lo económico, lo político, lo ético, lo religioso… Según enfrentamos y superamos positivamente o negativamente estos conflictos, crecemos o nos debilitamos personalmente y colectivamente. Ahí están muchos pecados de omisión: dejamos de actuar el bien para hacernos cómplices del mal, dejamos que otros luchen por nosotros, al ser demasiado individualistas y pasivos colaboramos con los grandes males que destruyen nuestra sociedad: la corrupción, la violencia, la explotación, el engaño, la irresponsabilidad…

2. Jesús supo enfrentar positivamente toda clase de conflictos.

A lo largo de sus 3 años de profeta y artesano del Reino, Jesús tuvo que pasar por muchos conflictos.

-          Conflictos con su familia: Ésta lo creía loco y mandaron a su madre María para que Jesús se quedara tranquilo. Pero le dice: ‘Todo aquel que hace la voluntad de mi Padre es mi madre y mis hermanos’ (Mateo 12,46-50).

-          Conflictos con su pueblo de Nazaret: No creían en él y hasta lo querían echar al barranco. ‘Pero él, pasando en medio de ellos siguió su camino’ (Lucas 4,28-30).

-          Conflictos con sus apóstoles: Éstos se disputaban los primeros puestos, dudaban de él, no entendían lo del Reino, ni su muerte y resurrección; Pedro le cerró el camino y lo negó 3 veces, Judas lo traicionó, todos se dormían mientras vienen apresarlo y luego todos se corrieron.

-          Conflictos con las autoridades de su tiempo: Jesús era la manifestación de un Dios liberador de las personas y creador de relaciones de igualdad y de justicia. Los sacerdotes que se habían adueñado de la religión y de la gente, no podían soportar a ese Jesús que hacía tambalear su autoridad y sus privilegios: la solución fue de suprimirlo, manipulando al Pueblo y al poder romano.

-          Conflictos con su Padre: En la cruz gritó: ‘Dios mío. ¿por qué me has abandonado? (Marcos 15,33-34), pero terminó con un acto de fe: ‘Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu’ (Lucas 23,46). Recordemos que es sólo durante su pasión y sobre la cruz, que Jesús aceptó que lo nombrasen rey: ‘Jesús Nazareno, Rey de los Judíos’ (Juan 19,20).

Estos 3 años de conflictos terminaron con su muerte, en fracaso aparente. Pero con su resurrección y el don del Espíritu, Jesús sigue caminado con nosotros para que logremos las mismas victorias que él alcanzó.

3. Los conflictos son desafíos a vivir como una pascua permanente.

El último conflicto de Jesús resumió todos los demás y terminó con su resurrección. Llamamos este paso la pascua. Todos los conflictos de Jesús eran ya el anuncio de la pascua definitiva, porque supo vivirlos positivamente. Esto es un ejemplo y una esperanza para nosotros. Jesús es nuestro modelo en los conflictos: no eludió ninguna, sino que los enfrentó para sacar provecho de todos ellos. Si lo queremos, puede ocurrir lo mismo para nosotros. Los conflictos son desafíos que nos invitan a pasar a una vida mejor, personal y colectivamente. Son las pequeñas ‘pascuas’ que Dios siembra en nuestro camino: al enfrentarla positivamente nos preparamos a convertir nuestra muerte en nuestra pascua definitiva, o sea, la unión con la resurrección de Jesús.

Sólo en Comunidad, unidos a los que hacen de su vida una lucha permanente y enraizados en el ejemplo de Jesús, nos iremos haciendo verdaderos devotos de Cristo Rey, que nos arrastra tras sus victorias y la participación alegre en su reinado.

 

 Tema  6 :  NUESTRAS  DESTRUCCIONES  DEL  REINO.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad.

-          Hemos visto que podemos estar o no estar en el Reino: depende de nuestra manera de vivir, sea conforme a las palabras y al ejemplo de Jesús, sea en forma opuesta. Al no estar en el Reino, no estamos colaborando a su crecimiento. Sólo viviendo los valores del Reino, aportamos a su construcción: pasamos a ser artesanos del Reino.

-          Hoy vamos a ver que podemos hacer retroceder el Reino, cuando nos unimos a las fuerzas organizadas para su destrucción. El Reino se puede destruir por nuestras malas actividades y por las malas actividades de las organizaciones e instituciones humanas, cuando obedecen y obedecemos a las maniobras del demonio. Se trata ahí de lo que se llama ‘el pecado social o institucional’.

Conversemos.

  1. ¿Cuándo hemos sentido que la maldad se haya apoderado de nosotros?

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Efesios 6,10-20: El imperio de la muerte.

2.       Según San Pablo, ¿qué fuerzas nos están dominando?

  1. Según el mismo Pablo, ¿cuáles son las herramientas que tenemos para contrarrestar las fuerzas del mal?
  2. ¿Qué conflictos tendríamos que enfrentar juntos y juntas con las ‘armas’ de la fe?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Señor Jesús, por las palabras de San Pablo nos revelas que las fuerzas del mal están organizadas para destruir el Reino. Te pedimos, como Cristo rey, de hacernos entrar personal y comunitariamente en tu lucha victoriosa, para que reinemos contigo, gracias al Espíritu Santo que vive con nosotros por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar de la próxima reunión y repartición de las tareas. 

Comentario  6 :  ENFRENTEMOS  TAMBIÉN  EL  IMPERIO  DEL  MAL.

1. A veces nos hacemos cómplices del mal y del imperio del mal.

Nos hacemos cómplices del mal, cuando dejamos que el odio, la violencia y las demás fuerzas de destrucción y de muerte se apoderen de nosotros y nosotras. Con estas malas actitudes, imponemos a otros sufrimientos y atropellos: hacemos retroceder el Reino.

Pero también descubrimos que se nos impone violencias y destrucciones, cuando instituciones están organizadas para hacernos daño. Aquí se trata de una organización social, política, judicial, informativa,

-          O sea, el neoliberalismo, que nos empobrece, paga salarios de miseria, aumenta sin fin las desigualdades y favorece la corrupción y la impunidad,

-          O de la deuda externa mediante el FMI (Fondo Monetario Internacional) que nos mata de hambre, de analfabetismo y de enfermedades,

-          O del comercio internacional injusto que, por medio de la OMC (Organización Mundial del Comercio), nos despoja de nuestras materias primas o nos las paga con precios insignificantes…

Por eso, muchas veces nos sentimos impotentes.

2. El imperio de la muerte según San Pablo.

Con otras palabras que las nuestras, San Pablo nos describe una situación bastante:

-          Las fuerzas del mal están conscientemente organizadas contra el Reino: eso es el imperio de la muerte,

-          Esta maldad tiene un poder real y muy grande que llamamos Satanás o Demonio.

-          Pero, podemos resistir esta situación e invertirla con la fuerza de la oración, de la Palabra de Dios, de los sacramentos y del Espíritu Santo, porque nos comunican la fuerza de la resurrección de Jesús.

3. Nos toca emprender tres tareas para derrotar este imperio de la muerte.

-          Ser conscientes de esta situación y desvelar sus mecanismos perversos y destructores.

-          Protegernos mutuamente dando a conocer las trampas de este imperio diabólico,

-          Organizarnos para fortalecer las fuerzas positivas del Reino en nosotros, entre nosotros y en todas las organizaciones que promueven los valores del Reino.

Pues, el Reino no se detiene: si está destruido por un lado, resurge más fuerte por otro. Ahí estemos nosotros y nosotras.

 

 Tema  7 :  EL  PRECIO  DEL  REINO  ES  LA  CRUZ  Y  LA  RESURRECCIÓN.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad.

-          Hemos visto que los conflictos son parte de toda vida. Jesús los tuvo y los transformó en su pascua, o sea, el paso hacia una vida mejor. Su mayor conflicto fue el de la cruz. Al aceptarla hizo de ella el camino hacia la resurrección.

-          Las cruces son también la realidad de nuestra vida. Dios no quiere que suframos. Es la maldad que trae el sufrimiento. No se trata de buscar el sufrimiento, sino de transformarlo en una oportunidad de vida.

Conversemos.

  1. Nombremos a personas que han dado o están dando su vida para que vivamos mejor.

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Juan 12,20-27: una muerte para la vida.

  1. Según la comparación de Jesús, ¿cuáles son los pasos por los que pasa el grano de trigo para dar frutos en abundancia?
  2. ¿En qué momentos de nuestra vida hemos tenido un proceso parecido al del grano de trigo?
  3. ¿Cómo nos vamos a ayudar a llevar nuestras cruces para que sean fuentes de vida?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Señor Jesús, tu vida fue una entrega permanente para la construcción del Reino: por eso te invocamos con Cristo rey. Haz que imitemos tu ejemplo siendo servidores de la vida hasta las últimas consecuencias, ya que ‘perder la vida por el Reino es ganarla por la vida eterna’, gracias al Espíritu Santo que vive con nosotros por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar de la próxima reunión y repartición de tareas. 

Comentario  7 :  EL  ESCÁNDALO  DE  LA  CRUZ.

1. La dura realidad de la cruz en nuestras vidas.

La cruz no fue querida por Dios ni deseada por Jesús. Dios no castigó a su hijo, ni Jesús fue masoquista: el sufrimiento debe ser desterrado, si no la cruz se queda como un mero escándalo. Para Jesús la cruz fue, por una parte, la consecuencia de su misión de Profeta: no la buscó, se la impusieron. Por otra parte, con ella Jesús demuestra la mayor muestra de solidaridad que se puede tener con la realidad de sufrimientos de los pobres de ayer y de hoy: asumió la condición de los pobres y sus sufrimientos. Por su fidelidad a Dios, por su solidaridad con los pobres, por su valentía frente a las consecuencias de sus palabras y de sus actos, Jesús hizo de la cruz, cosa mala, un comino hacia la resurrección un mundo mejor, o sea, el Reino.

2. La comparación del grano de trigo.

Detengámonos en las distintas etapas de la comparación del grano de trigo:

-          ‘Caer en tierra’, o sea, enterrarse: Jesús se encarnó, se enterró en el Pueblo de los Pobres como único camino hacia el Reino. Hizo suya la causa de los pobres: fue su opción radical.

-          ‘Morir’: Jesús nos dio el verdadero sentido de la muerte, o sea, el paso a mejor vida, por haber sido fiel a Dios, solidario con los pobres y valiente frente a las autoridades.

-          ‘Dar mucho fruto’: el amor de Jesús hasta lo extremo y la aceptación de las consecuencias de su opción por los pobres hizo que su muerte se multiplicara en muchos frutos de vida para él, con la resurrección, y para nosotros, con el Reino.

3. Amar hasta morir para vivir y hacer vivir mejor.

-          Sigamos el ejemplo de Jesús, fructífero grano de trigo para el Reino:

-          Identifiquémonos con la realidad de los pobres.

-          Destruyamos en nosotros al ‘hombre viejo’, esclavo del pecado.

-          Demos a diario nuestra vida al servicio del crecimiento de los demás y del Reino.

 

 Tema  8 :  EL  DISEÑO  DEL  REINO.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad.

-          Podemos decir que la armonía es la primera cualidad del Reino: armonía en nosotros mismos, armonía con los demás, armonía con la naturaleza y armonía con Dios.

-          Este sueño con 4 caras no es el ‘paraíso perdido’, sino el paraíso a construir: con el Reino se hace realidad progresiva y dolorosamente. El modelo y la realidad del Reino están a nuestro alcance.

Conversemos.

  1. ¿Qué personas nos provocan admiración? Digamos por qué motivos.

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Génesis 2,5-25: un mundo en armonía.

2.       En este poema de la creación, ¿Cómo se manifiesta la armonía en la naturaleza, en el propio ser humano, en la primera pareja y con Dios?

  1. Y nosotros, ¿dónde tenemos que hacer más presente esta realidad de armonía?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Señor Jesús, alcanzaste en tu persona restaurar la armonía para toda la creación. Por eso eres el Cristo rey. Haz que participemos de esta armonía tuya para hacerla reinar en todas parte mediante la belleza, la entrega, la unión y la fe, gracias al Espíritu Santo que vive con nosotros por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Lugar para la próxima reunión y repartición de tareas. 

Comentario  8 :  SOÑAR  EL  REINO  JUNTOS  PARA  HACERLO  REALIDAD.

1. Soñar belleza, bondad y verdad.

La creación nos regala belleza tanto en toda la naturaleza como en el mismo cuerpo humano: ‘Y vio Dios que todo cuanto había hecho era muy bello’ (Génesis 1,11). ¡Quién no se admira de la creación! El mismo Dios nos invitó a ‘cultivar la naturaleza y a cuidarla’ (2,15).

Entre los humanos, la primera cualidad humana es la bondad. ¡Qué bonito escuchar: esa persona es muy buena’! Jesús dijo: ‘¡Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia!’ (Mateo 5,7).

El regalo de Dios, a merecer, es la verdad: su Palabra, Jesús, la Comunidad son los medios que puso a nuestra disposición para que no andáramos perdidos.

Esto fue el sueño de Dios en la creación y sigue siéndolo hoy, para que lo hagamos realidad: el Reino.

2. El sueño de Dios está en el poema de la creación

El sueño de Dios está en los 2 primeros capítulos del Génesis, donde Dios va creando el mundo y la humanidad: ahí está la raíz de toda organización social. El origen de la creación es Dios, su creación consiste en compartir con otros lo que es, o sea, vida y amor. Lo que busca Dios en su creación es la armonía entre todo y todos.

-          Primero, Dios creó la naturaleza que es para el bien de todos: es un regalo a compartir entre todos, según la necesidad de cada uno. Esto se llama la ECONOMÍA. Ahí, el pecado va a ser el acaparamiento o la acumulación. Ver Éxodo 16,14; Mateo 20,1-16; Hechos 2,42-44 y 4,32-35.

-          Luego, Dios creó la humanidad, cuya meta es el convivir. Esto va a ser el campo de la POLÍTICA. Ahí, el pecado será de dominar. Ver Éxodo 18,13-27; 1° Samuel 8; Marcos 10,42-47.

-          En fin, Dios, soplando sobre el varón y la mujer, les regaló su propia sabiduría que nos permite expresarnos de múltiples maneras. Este campo va a ser él de las IDEOLOGÍAS. Aquí, el pecado será de mentir y engañar. Ver Daniel 2; Lucas 4,16-21; 1° Corintios 1,26-29.

Así, descubrimos que nada es extraño al sueño de Dios: eso es el Reino que lo abarca todo. En todo esto tenemos que trabajar para que sea más conforme al proyecto de Dios. Es con Moisés que el sueño de Dios comenzó a hacerse realidad. Jesús retomó muchos aspectos de este proyecto para su misión de profeta del Reino.

3. Nuestros sueños son el futuro, a construir desde ya.

            El paraíso no es tanto algo del pasado, sino del presente y del futuro. Es nuestro trabajo de hijos de Dios y de seguidores de Jesús: así manifestamos que Dios reina y Cristo es el rey de toda la creación.

 

 Tema  9 :  LA  CELEBRACIÓN  GOZOSA  DEL  REINO.

Saludos. Canto y Letanías a Cristo Rey.

Motivación desde nuestra realidad.

-          Nuestras actitudes frente al Reino son varias: conocer y reconocerlo, entrar en él construyéndolo, saber de su destrucción y dejar de ser cómplices de ella, pero también tenemos que saber celebrarlo.

-          La misa debe ser la mayor celebración del Reino: pedimos perdón por su destrucción, la Palabra de Dios nos ayuda a reconocer su presencia y colaborar a su avance, Jesús transforma nuestros esfuerzos, nuestros dones y nuestras personas en su propia presencia, y nos hace comulgar con el Reino.

-          Recojamos los frutos de esta novena para alegrarnos, ofrecerlos a Dios y celebrarlos: así los iremos multiplicando.

Conversemos.

  1. ¿Cuáles son los mayores signos del Reino que hemos descubierto durante esta novena?

Palabra de Dios con su comentario dialogado. Canto. Apocalipsis 21,1-8: cielo nuevo y tierra nueva.

2.       ¿A qué comparó Juan el cielo nuevo y la tierra nueva?

  1. ¿Son solamente para mañana estas realidades del cielo nuevo y de la tierra nueva?
  2. ¿Qué nos proponemos para aportar nuestra parte afín de crear un entorno más humano?

Oraciones comunitarias.

Oración de conclusión: Cristo rey, el reino que instauraste se hace presente en medio de nosotras y nosotros cada vez que lo queremos así. Te pedimos, como gracia de esta novena, que nos mantenga unidos a ti y entre nosotras y nosotros, con la ayuda del Espíritu Santo que vive con nosotros por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición y canto final. Agradecer y recordar la próxima tarea: fecha, lugar, responsables,… 

Comentario  9 :  CELEBRAR  EL  CAMINO  RECORRIDO.

1. Evaluar la novena.

Siempre son necesarias las evaluaciones de nuestras distintas actividades. Esto nos permite no sólo ver algunas fallas que siempre hay en toda acción humana, sino sobre todo compartir lo que hemos descubierto y gozado en aquella. Es también una manera de celebrar nuestros avances como crecimientos del Reino. Así nos fortalecemos para vivir, creer y actuar mejor.

De esta novena, habría que evaluar la concurrencia, la participación, el contenido, los momentos más fuertes, los puntos débiles, lo que más gustó, lo que faltó… Para que tantos esfuerzos no queden en el aire, hay que programar alguna próxima actividad, sea social en bien del barrio, sea religiosa para alguna fiesta venidera, como por ejemplo la Navidad. Fuera bueno poner fecha, lugar y responsables, para mantener viva la lámpara prendida en esta novena.

2. Apocalipsis: Participaremos mañana del Reino si hoy lo hemos comenzado a hacer realidad.

En el Apocalipsis el cielo nuevo y la tierra nueva son comparables a una ‘hermosa ciudad santa’. Por ciudad, se quiere significar la unión de la gente en una sola Comunidad, y por santa, la presencia de Dios en el centro de esta ciudad. Esta ciudad santa es hermosa porque en ella se hace realidad el sueño de Dios que es belleza, bondad y verdad. Es la reconciliación de toda la creación, o sea, la armonía del Reino. Los frutos de esta unión de hermanos/as y compañeros/as junto a Dios manifiestan la desaparición de lo que significa sufrimientos: ‘lágrimas, muerte, duelo, gemidos y pena’. A veces, personal y colectivamente, tocamos este paraíso, no perdido, sino que está viniendo un poco como un pedazo de cielo sobre la tierra.

3. ‘Comenzando ya la fiesta que vendrá’.

Lo que podemos construir y tocar del Reino es sólo un esbozo. Pero no por eso es menos realidad o pura esperanza para mañana. El Reino es muy real en sus múltiples dimensiones: en nosotros, con los demás, con la naturaleza y con Dios mismo. Hay que ‘comenzar a celebrar ya la fiesta que vendrá’, sin esperar.

Mañana se nos lo regalará en totalidad sin hemos comenzado, en nuestra vida terrena, a hacerlo realidad aunque sea poco. Y cuando hemos logrado algo más de su presencia, cuando nos damos cuenta que crece cerca o lejos, sepamos comunicárnoslo y, sobre todo, celebrarlo.

 

A N E X O S

 

CONTENIDO

1.       Jesús Cristo es el Señor del Reino

2.       Contenido de la Novena a Cristo Rey

3.       Somos un Reino de fraternidad y de libertad.

 

 Anexo  1 :  JESUS  CRISTO  ES  EL  SEÑOR  DEL  REINO.

Contenido: Nuestro encuentro actual es con el resucitado.

1.       El hombre Jesús: Identidad y vida humana.

2.        Jesús, el Cristo, es el profeta del Reino.

3.        El Señor es el resucitado y está vivo en medio de nosotros.

4.        Nuestro testimonio personal y colectivo.

            Nuestra experiencia de Jesús es con el resucitado, como fue el caso para San Pablo: Pablo no conoció al Jesús humano en la tierra de Palestina, sino en el camino a Damasco. ‘¿Por qué me persigues? - ¿Quién eres, Señor?’ (Hechos 9,4-5). Para Pablo, Jesús era el Señor que se identificaba con sus discípulos. Hoy es en las personas donde hacemos la experiencia de Jesucristo. No solamente se trata de conocerlo como se conoce a un personaje histórico del pasado, sino más bien reconocerlo vivo hoy en los demás, especialmente en los pobres y en los Pueblos marginados. Esto es ser cristiano: somos los que seguimos a Jesús porque está vivo entre nosotros hoy.

A partir de ahí, nos preguntamos y buscamos saber quién fue este Jesús humano como nosotros, qué hizo y dijo este Cristo Profeta del Reino, por qué murió y resucitó y por qué mandó a sus discípulos para que continuaran su obra. Esto se consigue, con las luces que nos da el Espíritu, mediante la lectura del Evangelio personal y comunitariamente, la construcción del Reino, y también con la ayuda de unos especialistas. Ahora, vamos a seguir 3 pasos para a entrar en este conocimiento y reconocimiento de Jesús: el hombre, el profeta del Reino y el Señor resucitado.

 A. EL HOMBRE JESÚS: SU IDENTIDAD Y SU VIDA HUMANA.

Para conocer al Jesús histórico, tenemos que buscar cómo nos lo presentan los Evangelios, para descubrir allí su rostro humano. Con la ayuda de los especialistas, encontramos lo siguiente.

  1. Su familia era originaria de Galilea.

La Galilea está al norte de Palestina: era una región marginada por los de la capital, al sur. Su tierra era fértil y su gente rebelde y bulliciosa. La familia de Jesús era de condición humilde: María es una mujer del Pueblo y José, carpintero, trabajador manual. Jesús no eligió la capital ni una familia pudiente o de renombre, buscó la periferia, la sencillez, la pobreza.

  1. Jesús nació durante un viaje.

Fue en Belén, lejos de Nazaret y de Jerusalén, en el campo, en medio de pastores, gente poco recomendable en esa época. Pero recibió la visita de los magos, unos sabios extranjeros, que habían descubierto l señal de su nacimiento en una estrella fugaz. Por envidias del rey Herodes que quería matar al Niño, toda la familia tuvo que exiliarse y vivir en país extraño, Egipto. Jesús comenzó muy tierno a sufrir las consecuencias de la pobreza y de la realidad de los pobres.

  1. A los 12 años, tomó su primera iniciativa de joven.

Se quedó a Jerusalén, la capital, sin el permiso de sus padres. El Templo era el centro de toda la vida: tanto de la organización del país, como de la fe de su Pueblo. Todo se decidía allí: los sacerdotes eran el gobierno, dictaban las leyes, tenían su policía, las finanzas… Par Jesús había mucho que aprender en Jerusalén: una simple visita de paso no era suficiente.

  1. Luego fueron unos 18 años de silencio.

Jesús se fue a encarnar en la vida de su Pueblo y de su país, para aprenderlo y conocerlo todo.

-          Conoció la naturaleza, las puestas del sol, las montañas, los ríos, el mar, los pájaros, las flores …

-          Conoció los distintos trabajos de su gente, del campesino, del artesano, de las mujeres, de los pescadores …

-          Conoció la dominación de los romanos, su impuestos, el simple soldado y los capitanes …

-          Conoció los movimientos religiosos de su época, cada uno con su propia visión del Reino:

            . Para los sacerdotes, el Reino se confundía con el poder bajo todas sus formas,

. Para los fariseos y saduceos, el Reino consistía en cumplir la Ley: ellos eran los encargados de explicarla,

. Para los zelotes, el Reino era de los judíos, por eso había que echar fuera a los romanos hasta por medios violentos,

            . Para los esenios, el Reino consistía en retirarse en el desierto y limitarse en lo espiritual,

. Para Juan Bautista, el Reino era cambiar de vida para escapar a la condenación. Será con el que Jesús se identificó más.

-          Conoció también Jesús el plan de Dios, por ir, sábados tras sábados a la sinagoga, a Jerusalén cada año, por rezar a solas con su Padre… Jesús se adentró en la Biblia, hizo suyo el Antiguo Testamento, descubrió el proyecto de Moisés, el mensaje de los profetas, la esperanza de los pobres, …

Humano, Jesús lo quedó toda su vida: sintió la sed, como en el pozo de Jacob donde pidió a una Samaritana un poco de agua; cansando se durmió en la barca mientras se desataba una tempestad sobre el lago de Galilea; saboreó la amistad de los 12 y de otros amigos y amigas como Lázaro, Marta y María, María Magdalena, y las mujeres que lo acompañaron hasta el pie de la cruz; se estremeció de alegría al ver cómo los pobres acogían su mensaje; lloró la muerte de Lázaro y sobre su ciudad que no había ‘querido escuchar el mensaje de paz’ que él traía; sudó sangre en el huerto de Getsemaní antes de enfrentar los maltratos, las humillaciones, las torturas y la muerte en cruz, por seguir fiel a su misión de mantenerse solidario con los pobres: la cruz fue el precio a pagar por esta solidaridad; descubrió poco a poco su misión y los caminos para cumplirla; se sintió abandonado por su Padre cuando lo crucificaban, pero confió en él hasta el final: ‘He cumplido. Entre tus manos pongo mi espíritu’.

            Jesús, humano hasta el extremo, sigue siendo hoy nuestro compañero de camino.

 B. JESÚS, EL CRISTO ES EL PROFETA DEL REINO.

            Este Jesús humano pasó a ser el Cristo, el Mesías, el Ungido de Dios, la Palabra de Dios, el Maestro, el Buen Pastor, el Hijo del Hombre… Jesús fue el Emmanuel, o sea, ‘Dios con nosotros’; y el Emmanuel fue Jesús, o sea, ‘Salvador’. Su ministerio itinerante duró 3 años porque los grandes de su tiempo no le dejaron más tiempo para hablar, hacer milagros y enfrentarse con todo lo que no era a favor del Reino.

1.       Tres años de charlas a la vez muy sencillas y muy profundas.

Jesús quiso revelar el verdadero rostro de su Padre, manifestar su proyecto de vida, su sueño de que su Reino se haga realidad. Quiso manifestar también cómo tienen que vivir los seres humanos para ser felices desde ya y para siempre. Entonces Jesús se encontró con todos los que se le cruzaban por su camino, especialmente a los pobres abandonados, a las mujeres muy discriminadas, a los niños marginados, a los pecadores condenados… Animó a todo aquel que buscaba una luz y lo invitaba a dar un paso más. Habló de la vida, de los problemas, de la naturaleza, de los acontecimientos,... de tal modo que todos y todas podían entenderlo y seguirlo.

2.       Tres años de milagros para manifestar que el Reino ya está presente.

Para Jesús, el sueño de Dios no era un engaño o una promesa para mañana: ya se hacía presente a través de él. Sus milagros demostraban que un nuevo modo de vivir era posible y que el mal no tenía la última palabra. Por él, Dios quería un mundo sin hambre, sin enfermedades, sin llanto, sin muerte. Con él, Dios buscaba establecer la armonía del ser humano consigo mismo, con la naturaleza, con la demás, afín que la comunión con su Padre fuera una realidad. En él y para todos, Dios quiso que triunfaran la vida, el amor, la felicidad. Los milagros de Jesús anticipaban esta realidad.

3.       Tres años de conflictos que terminaron con su muerte injusta.

El pecado y la maldad no se dieron por vencidos así no más. Jesús tuvo que pasar por muchos conflictos a lo largo de su misión: el mal se la cruzaba por el camino en todo momento, porque anida en todos y en todas.

-          Conflictos con su propia familia: esta lo creía loco y mandaron a su madre María para que Jesús regresara a casa y se quedara tranquilo. ‘¿Quién es mi madre, quiénes son mis hermanos? Todo aquel que hace la voluntad de mi Padre es mi madre y mis hermanos’.

-          Conflictos con su mismo pueblo, Nazaret: no creían en él y hasta lo querían echar al barranco. ‘Pero él, pasando en medio de ellos siguió su camino’.

-          Conflictos con sus apóstoles: se disputaban el primer lugar, dudaban de él, no entendían lo del Reino, ni de su muerte y resurrección; Pedro le cerró el camino a Jerusalén y lo negó 3 veces: Judas lo traicionó, todos se durmieron mientras venían a apresarlo y luego todos se corrieron.

-          Conflictos con las autoridades de su tiempo: Jesús vino a manifestar a un Dios liberador de las personas y relaciones de igualdad y de justicia. Los sacerdotes se habían adueñado de la religión y de la gente. Jesús hacía tambalear su autoridad y sus privilegios: la solución fue suprimirlo, manipulando al Pueblo y presionando a Pilato.

Estos 3 años de charlas, milagros y conflictos terminaron con su muerte, en un fracaso aparente.

 D. JESUCRISTO ES EL SEÑOR RESUCITADO.

Dios no podía dejar que la maldad triunfara del amor, la mentira de la verdad, la injusticia del servicio, el odio del perdón, la muerte de la vida. Por eso, resucitó a Jesús. Desde ahí, todo cambiaba: terminaba la desesperanza, se acababa el miedo, finalizaba la tristeza, se hundía la muerte. Y se abrían la puerta de la esperanza, la ventana de la confianza y el camino de la felicidad. Todo podía comenzar de nuevo.

1.       Jesús resucitado pasó 40 días más con sus apóstoles.

Había que finiquitar la tarea para que el proyecto del reino siga adelante. Había que devolver la confianza en estos apóstoles confundidos:

-          Tuvo Jesús que caminar 30 kilómetros con Dios discípulos de Emaús par que entendieran que ‘el Mesías debía sufrir y morir para entrar en su gloria’.

-          Tuvo Jesús que seguir demostrando amistad y ternura a sus amigos y amigas: a Magdalena que lo vio, la primera, resucitado, para que los apóstoles descubran el valor de los pequeños, a los que habían pescado toda una noche en vano para que el desayuno en la playa selle un compromiso sin falla.

-          Tuvo Jesús que preguntarle 3 veces a Pedro si lo amaba de verdad para que pudiera ‘confortar a sus hermanos en la fe’ y ser la piedra base de la Iglesia.

2.       Jesús resucitado envió el Espíritu.

Antes de separarse de sus discípulos les dijo: ‘no tengan miedo. Estaré con Uds. Hasta que se termine este mundo. No los dejaré huérfanos, sino que les enviaré el espíritu’. El espíritu iba a ser la nueva presencia de Jesús con sus seguidores. Cada uno lo recibirá para tener la luz, la fuerza y la sabiduría necesarias para continuar la tarea de construir el reino. No se encerrará exclusivamente en ningún grupo particular, sino que será el motor del bien que se hagan cualquier parte. El espíritu se adelantó a pedro cuando este iba a predicar la buena nueva a los gentiles, y precedió a pablo cuando este evangelizaba a los paganos para que sus corazones se abran al evangelio.

Hoy el resucitado sigue caminado con nosotros y enviándonos su Espíritu, para que colaboremos en la obra del Reino.

C. NOSOTROS SOMOS TESTIGOS DEL RESUCITADO.

Como nuevos discípulos de Jesús, nos toca hacer presente al resucitado y a ayudar a otros y otras a reconocerlo, para continuar juntos su obra: la continuación del Reino. Ahora somos su Palabra, actualizamos sus milagros, completamos con nuestros sufrimientos ‘lo que falta a su pasión’, hacemos real y viva su resurrección, por la fuerza de su Espíritu. Nuestra tarea es triple: reconocerlo como resucitado, manifestar su presencia viva y celebrarlo alegremente.

1.       Primero reconocerlo, como lo reconoció Pablo en el camino a Damasco.

Pablo no conoció al Jesús humano como los demás apóstoles, sino que lo reconoció resucitado. A nosotros, de igual manera, Jesús se nos revela no solamente en la oración, la Palabra de Dios y los sacramentos, sino sobre todo en los acontecimientos y las personas que nos rodean, especialmente en los pobres y en las organizaciones humanas que viven los valores del Reino. Ayudémonos a ver esta presencia constante del resucitado en medio de nosotros y nosotras, y alimentemos nuestra oración de esta presencia vivificadora.

2.       Luego, comunicar este reconocimiento del resucitado.

No podemos quedarnos solo en reconocer a Jesús resucitado. Tenemos que confesarlo, comunicarlo, primero, entre nosotros y nosotras, luego con los que nos rodean. Esto fortalecerá nuestra esperanza y nuestros esfuerzos de vivir según el Evangelio de Jesús; esto ayudará a nuestros hermanos y hermanas a revivir en su fe y compromiso.

3.       En fin, celebrarlo humana y cristianamente.

Es este tercer paso que da a nuestro vivir cristiano su plena dimensión: la de la fiesta y las celebraciones, desde nuestra fe. Espontáneamente, nuestra gente sencilla sabe celebrar los pequeños logros y éxitos de su vida, de sus esfuerzos y de sus luchas. Y en estas celebraciones muchas veces están presentes unas oraciones y una Palabra de Dios. Es un camino que hay que valorar y acostumbrar. Estas celebraciones darán una dimensión trascendental a lo que hacemos, buscamos y somos: como si tocáramos del dedo al cielo y al resucitado. Luego nos será más fácil rezar, discernir la vocación y la misión que nos toca realizar, integrarnos como comunidad viva y continuar a trabajar por el Reino.

 

 Anexo  2 :  CONTENIDO  DE  LA  NOVENA  A  CRISTO  REY.

Original por las CEBs de Guayaquil en 1987.

1.       Los caminos del Reino. Lucas 4,1-13: las tentaciones en contra del Reino

A veces el Reino nos parece ‘del otro mundo’ y, al mirar la situación el que nos encontramos, caemos en la tentación de desesperar. Sepamos enfrentar cualquier clase de conflictos.

2.       Los conflictos del Reino. Lucas 4,1-13: las tentaciones en contra del Reino.

A veces el Reino nos parece ‘del otro mundo’ y, al mirar la situación el que nos encontramos, caemos en la tentación de desesperar. Sepamos enfrentar cualquier clase de conflictos.

3.       Los riesgos del Reino. Marcos 4,35-41: Jesús calmó la tempestad.

La construcción del Reino es algo difícil. Hacer que Cristo reine entre nosotros nos exige enfrentar vientos contrarios y, a veces, tempestades terribles. Pero Jesús lucha con nosotros y su resurrección nos asegura el triunfo definitivo.

4.       La destrucción del Reino. Efesios 6,10-20: el imperio de la muerte.

Hemos visto cómo impedimos el avance del Reino. Hoy vamos a ver cómo lo hacemos retroceder. El imperio del mal exige de nosotros una respuesta muy decidida para que otros no pierdan las esperanzas.

5.       El horizonte del Reino. Génesis 8 y 9: la primera alianza de Dios con nosotros.

Nos damos cuenta que nuestra realidad es como las 2 caras de una misma moneda: una es dominada por al mal y la otra por el bien. O nos salvamos juntos por vivir la fe, es decir, obrando bien personal y colectivamente, o nos perdemos también juntos por caer en el individualismo, la ambición, el odio... Cristo nos llama a la solidaridad para hacer real su Reino.

6.       El Reino es de Dios. Marcos 11,15-19: un culto sin negocios

A veces decimos o escuchamos: ‘Esto no es del Reino’. Jesús es la verdad de Dios: su palabra, sus gestos, su manera de vivir nos permiten saber si estamos con Dios o contra él. No podemos servir a 2 señores. O Dios o el dinero. El Reino es de Dios y solo de él.

7.       El precio del Reino. Juan 12,20-26: una muere para la vida.

‘Sacrificarlo todo por el Reino’: ¡qué linda expresión! De hecho, en esta está nuestra salvación, o terminamos en el fracaso. Descubramos que podemos estar dando la vida a diario sin darnos cuenta, Entonces, el Reino ya habita en nosotros.

8.       El modelo del Reino. Génesis 2,5-25: un mundo de armonía.

‘El paraíso’ no es un sueño perdido: es la proyección del mañana y el proyecto de hoy. Es el Reino que vamos construyendo pedazo a pedazo. Conozcamos mejor el sueño de Dios para hacerlo realidad.

9.       La celebración del Reino. Lucas 14,15-24: el Reino es la fiesta de los pobres.

El Reino está realizado en Jesús y nosotros participamos de él cuando vivimos en armonía con la naturaleza, los demás y Dios. Juntos nos ayudamos para mantenerla viva, para volver a implementarla donde hace falta, fortaleciéndola siempre en nuestros esfuerzos comunitarios. En las fiestas fraternales y en los sacramentos, celebramos juntos esta armonía del Reino.

 

 Anexo 3: SOMOS UN REINO DE FRATERNIDAD Y DE LIBERTAD.

Descubrimos que somos de una misma clase social: la de los oprimidos y despreciados, "basura del mundo", como dice San Pablo a los corintios (Primera 1,27-31) y a los Filipenses (3,8-10). Para Dios, somos sus preferidos; y Cristo nos elige para llevar a la luz y a la práctica su mensaje liberador.

Acordes con la mayoría de pueblo de los pobres, los obispos han lanzado "la opción preferencial por los pobres" (Puebla 1134), como característica de una verdadera vida cristiana. Solamente los pobres - y en especial los indígenas -, unidos en fraternidad, haremos realidad un mundo nuevo. Las demás clases sociales tienen que convertirse a la sabiduría y a la práctica  delos pobres. Decía Jesús: "Felices los pobres porque de ellos es el Reino de Dios" (Mateo 5, 3) y al estudiar Nicodemo: "Si no renaces, no puedes entrar en mi Reino" (Juan 3, 3).Renacer hoy es convertirse a la opción de los pobres: ahí está la verdadera conversión.

Si los pobres somos la semilla del Mundo Nuevo, tenemos que valorarnos, reconocer nuestra grandeza, admirar nuestra cultura popular, rescatar nuestros valores. Los verdaderos pobres compartimos, nos solidarizamos con los maltratados, no explotamos a nadie perdonamos a nuestros operarios, luchamos con todos los que quieren cambiar el actual sistema de injusticias, confiamos en Dios y sabemos que su palabra se cumplirá...

No tengamos miedo a las palabras: hacer un mundo nuevo según el corazón de Dios es hacer una Revolución, una revolución que se inicia y progresa cada día: es dar su vida, su tiempo en el trajinar cotidiano para que triunfen la unión, la paz, la fe; es actualizar la muerte y resurrección de Jesús, o sea, “completar en nuestro cuerpo (y en el cuerpo del pueblo) lo que falta en la pasión de Cristo”, como lo dice el mismo Pablo a los Colosenses (1,24). La basura del mundo, los despreciados del continente somos la tierra de sembrío que Dios elige para hacer  germinar y crecer plantas y frutos de resurrección: “Somos un pueblo Santo, un reino divino...”, dice San Pedro (Primera Carta 1,9-10).

Hermanos: sigamos adelante en esta fe y en esta misma lucha cristiana… en fidelidad a tantos hombres y mujeres que han dado su vida por la causa de los pobres, porque “es la causa de Cristo” (Cal. Pablo Muñoz V., Introducción al Documento de Medellín).

domingo, 3 de octubre de 2021

Las CEBs con miras a la Asamblea Eclesial de México

 APORTES DE LAS CEBs A LA ASAMBLEA ECLESIAL LATINOAMERICANA

 

Pedro Pierre, Guayaquil, septiembre de 2021.

         Desde el final del Encuentro Continental de las CEBs en Guayaquil en marzo del año pasado, los asesores nacionales de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base) hemos seguido reuniéndonos por zoom unas 2 veces cada mes. En estos últimos tiempos hemos buscado reunir desde las CEBs aportes para la Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe. He aquí un resumen de la realidad eclesial latinoamericana, sus retos y lo que están aportando las CEBs, en particular en la sinodalidad -tema de la Asamblea- desde sus 60 años de vida

 

 A. INQUIETUDES Y PREOCUPACIONES POR NUESTRA IGLESIA CATÓLICA

1.       La deserción que se vive en la Iglesia Católica. 

Desde varios decenios la deserción de los católicos no ha dejado de aumentar. Por una parte, se dejan conquistar por las Iglesias evangélicos y por otra, caen en la indiferencia religiosa. La gran mayoría de los católicos lo son sólo de nombre porque no participan de la vida eclesial ni viven un compromiso por el Reino inaugurado por Jesús. 

Es muy llamativo el comentario de un pastor evangélico: “Entre los que fueron bautizados como evangélicos, el 90% van a seguir participando; los católicos, apenas el 10%. Normalmente, el 100% de los evangélicos saben por qué lo son; entre los católicos, cuando mucho, el 2%. El 90% de los evangélicos son misioneros; los católicos misioneros, excluyendo los religiosos/as, cuando mucho, el 2%.”

2.       Un pronunciado clericalismo patriarcal

Es generalizado el acentuado clericalismo de los sacerdotes, sacerdotes y religiosas y se manifiesta por un autoritarismo absoluto, a pesar de las orientaciones del papa Francisco en la materia. Esto impide la participación de los seglares que desean ser miembro con plenos derechos, adulto, participativo, porque han descubierto que su bautismo les hace herederos de la misión del discipulado. Jesús nos confía a todos y todas la tarea evangelizadora, sin que tengamos necesariamente que depender del clero.

3.       El crecimiento de los fundamentalismos religiosos

En todos los países se nota un marcado incremento de organizaciones religiosas de corte fundamentalista tanto en las Iglesias católicas y evangélicas como en los nuevos movimientos religiosos en los sectores populares como la buscada de poder político y económico en las instancias nacionales.

4.       La pérdida de credibilidad de la Iglesia católica

Principalmente, el clericalismo, la pederastia y la marginación de las mujeres en la Iglesia Católica han mermado la credibilidad, la influencia y diversos tipos de presencia de la Iglesia católica. Esta tiene serias dificultades para ser fermento en la masa. Respalda movimientos que congregan, en eventos y liturgias, a miles de personas, pero que pasan sin crear comunidad ni compromiso social y mucho menos impulso misionero y seguimiento de Jesús. 

5.       La vitalidad de las CEBs en todo el continente

La realización en Guayaquil el año pasado del XI Encuentro Continental de CEBs, con la presencia de CEBs juveniles de 13 países, manifestó su vitalidad, su testimonio vivo y martirial, su capacidad de renovación eclesial y transformación social. Las CEBs son conscientes de su identidad como Iglesia completa en igualdad de las parroquias, siendo el “primer y fundamental núcleo eclesial” en los sectores populares de la ciudad, el campo y el mundo indígena. Están animadas por una espiritualidad liberadora que se nutre de la meditación de la Palabra de Dios, la acción contemplativa, la opción por los pobres y las orientaciones del magisterio latinoamericano y papal. Sufren de la falta de reconocimiento y valoración de sus pastores tanto parroquiales como diocesanos.

 

B. PROPUESTAS FRENTE A ESTOS DESAFÍOS

1.       Reafirmar la eclesialidad y el valor de las Comunidades Eclesiales de Base para la Iglesia y la vida de nuestros pueblos, especialmente, para quienes viven en las periferias urbanas y zonas rurales. 

A pesar de las dificultades impuestas por la actual situación política, económica, social, sanitaria, ambiental y eclesial de América Latina y del Caribe, la experiencia de más de cinco décadas de existencia confirma su definición por la Conferencia de Medellín como “célula inicial de estructuración eclesial y foco de evangelización” (Medellín 15,10). Muestra que las CEBs desempeñan fielmente su misión evangelizadora. Medellín señaló, además, que “ellas son un factor primordial de promoción humana y desarrollo”. El avance del fundamentalismo en América Latina exige de una propuesta eclesial que vuelva a Jesús desde la base, y en eso trabajan incesantemente las CEBs. 

2.       Las CEBs son Iglesia en salida, desde los descartados. 

Ellas apuntan a un camino privilegiado de la renovación misionera y sinodal que el papa Francisco solicita a toda la Iglesia. “Las comunidades eclesiales de base son expresión del amor preferencial de la Iglesia por el pueblo sencillo” (Puebla 643), funcionan como lugar de oración, vida fraterna y compromiso con los pobres y marginados, ellas son expresión privilegiada de “una Iglesia pobre para los pobres” (EG 198). En cuanto comunidades de “discípulos y discípulas misioneros y misioneras” (EG 119), “sujetos activos de la evangelización” (EG 120), son “fuentes y semilla de variados servicios y ministerios que promueven la vida en la sociedad y en la Iglesia” (Aparecida 179); de especial relevancia es hoy el cuidado de la casa común como un ministerio permanente.  

3.       Las CEBs promueven nuevos ministerios eclesiales

Hace falta un reconocimiento del ministerio de animación comunitaria que realizan laicos y laicas que concilian sus responsabilidades bautismales, familiares, y laborales con talante profético. Urge la participación de los seglares en las instancias de decisión para reorganizar la vida de la Iglesia desde la base. Las CEBs, en comunión con sus pastores, necesitan de autonomía para extenderse por los más amplios espacios del compromiso cristiano.  Las CEBs preparan gentes, muchos de ellos jóvenes, para un verdadero compromiso misionero que abre grietas en la indiferencia religiosa, la falta de compromiso social y la inmovilidad de la institución eclesial. 

4.       Las CEBs saldan la deuda histórica de la Iglesia con las mujeres.  

En la Exhortación Apostólica Querida Amazonia, el papa Francisco llama la atención sobre “la fuerza y el don de las mujeres” en las comunidades. Reconoce la necesidad de que ellas “tuvieran una incidencia real y efectiva en la organización, en las decisiones más importantes y en la guía de las comunidades, pero, sin dejar de actuar en el estilo propio de su perfil femenino” (QA 103). Esta perspectiva está presente en la vida ordinaria de nuestras CEBs y en el rol de ´animadoras de comunidad’ que ya practican ministerialmente muchas de nuestras hermanas.  

5.       La nube de mártires latinoamericanos abre camino a la Iglesia de mañana

Hay que agradecer el testimonio de entrega total al ofrendar la propia vida, por parte de un sinnúmero de miembros y acompañantes de las CEBs. Como atestigua innumerables mártires del Pueblo de Dios, podemos mencionar algunos: delegados de la palabra, catequistas, religiosas, presbíteros, teólogos, biblistas, misioneros y misioneras, y obispos. Ninguna otra expresión eclesial cuenta con tantos mártires como las Comunidades de Base en América Latina. Este hecho nos da la certeza de que están en el camino señalado por Jesús a sus discípulos. 

 

C. UNOS 5 ASPECTOS A INCORPORAR EN LA AGENDA DE LA ASAMBLEA ECLESIAL DE MÉXICO

Teniendo en cuenta el camino recorrido, sus logros y dificultades, es hora de reafirmar el apoyo y la opción pastoral por las CEBs y su articulación en las diócesis, en los diferentes países y en el Continente, tal como han sido confirmados en los grandes documentos episcopales latinoamericanos (Medellín, 1968; Puebla, 1979; Santo Domingo, 1992 y Aparecida, 2007).

  1. Revalorizar y recrear, de acuerdo a los signos de los tiempos, las comunidades eclesiales, pequeñas y desarrolladas en la base como “célula inicial de estructuración eclesial y foco de evangelización” porque “la comunidad cristiana de base es el primero y fundamental núcleo eclesial” (Med.10 Apa.193). Sería desconocer la acción del Espíritu en nuestras Iglesias latinoamericanas no asumir lo vivido en los últimos 60 años por las CEBs de América Latina y el Caribe como un modelo aún vigente y posible, aunque no necesariamente único.
  2. Protagonizar el desarrollo y funcionamiento de las Comunidades Eclesiales y estimulando su surgimiento, creadas y animadas por laicas y laicos, en los diferentes lugares donde viven o se encuentran las personas, quizás se podrá generar el impulso misionero, militante y amplio que permita frenar la embestida conservadora y alienante de los grupos neopentecostales. Las pequeñas comunidades generadas en la base podrían ser la respuesta más adecuada que podríamos dar, pero que no estamos utilizando.
  3. Fomentar Comunidades Eclesiales cercanas, alternativas a la masificación, la individuación y el anonimato de las ciudades, insertas en la vida de los pueblos y comprometidas en sus movimientos y organizaciones sociales. Son indispensables para hacer realidad la opción por los pobres, la participación en la lucha por la vida digna y la justicia y el servicio a los empobrecidos, a los sectores vulnerables, marginados y excluidos. Es imprescindible reformular la organización eclesial desde abajo, en base al desarrollo de comunidades en torno a la Palabra de Dios y de la vida de la gente: Comunidades de pobres y comprometidas con la vida del pueblo pobre, pequeñas, a escala humana donde el conocimiento y la fraternidad sean posibles, insertas en la base del pueblo y con una forma circular y horizontal de funcionamiento. La historia de las CEBs muestra que de esta manera se vive, sostiene y desarrolla una verdadera forma de ser Iglesia sinodal.
  4. Superar la división y oposición clero-laicos para ir hacia una autocomprensión de las comunidades eclesiales desde el binomio comunidad-ministerios, para hacer posible la conversión sinodal, superar el clericalismo y poner el anuncio de la fraternidad y la amistad social como ejes estructurantes de la misión de la Iglesia.
  5. Reconocer y asumir los diversos ministerios, de mujeres y hombres, nuevos y antiguos, ordenados y no ordenados, suscitados por el Espíritu Santo en las comunidades locales como signos e instrumentos de vitalidad, compromiso y corresponsabilidad en la vida y misión de la Iglesia.

 

Hacemos votos para que la Asamblea Eclesial a realizar en México a final de noviembre próximo sea un nuevo impulso a nuestra Iglesia católica en su impulso misionera de ser testiga del Reino de Dios en una nueva organización interna y un mayor compromiso con los pobres. 

 

Que las CEBs sean reconocidas como el motor privilegiado de estas transformaciones y novedades.

 

domingo, 12 de septiembre de 2021

Opción por los pobres, por la pobreza y contra la miseria

 

JESÚS  Y  SU  PREFERENCIA  POR  LOS  POBRES,

Los humildes, los más vulnerables.

 

Pedro Pierre, Guayaquil, sept. de 2021.

 

CONTENIDO

Introducción: La pobreza…

1ª parte. AYER: Jesús y su preferencia por los pobres…

2ª parte. ANTEAYER: Dios eligió a un pueblo pobre para su proyecto de vida y fraternidad.

a)       Antes de Jesús, con el Pueblo hebreo (Antiguo Testamento)

b)      Después de Jesús, con la Iglesia de los primeros cristianos (Nuevo Testamento)

3ª parte. HOY: Nosotros y la preferencia por los pobres…

•       Los obispos latinoamericanos en Medellín (1968)

•       El papa Pablo 6° (1975)

•       El papa Francisco (2013…)

•       Monseñor Leonidas Proaño (1910-1988)

Conclusión: “Los pobres salvarán al mundo” (G. Bernanos).

Anexo: La opción por los pobres.

 

INTRODUCCIÓN :  Pobreza,  miseria  y  riqueza

 

1. LA POBREZA COMO MISERIA que hay que combatir.

•       Es la situación de todos los que sobreviven por no tener las mínimas condiciones para vivir dignamente.

•       Les falta el trabajo, la casa, la comida, la educación, la salud,…

 

2. LA POBREZA DIGNA que es la meta de todos los seres humanos.

•    Se trata de la situación de la gente que, sin ser acomodada, posee lo necesario para vivir decentemente.

•    Tiene más o menos asegurados sus derechos básicos.

•    Esta clase de pobreza apunta hacia la igualdad y fraternidad.

 

3. LOS POBRES ‘DE ESPÍRITU’ O POBREZA ‘ESPIRITUAL’ que

•       Traducción exacta: “¡Felices los que tienen el espíritu de los pobres!” (Mateo 5,3)

•       Es decir: ¡Felices las y los que hacen suyas las causas, las luchas y la fe de los pobres!”.

•       Son los que pudiendo ser ricos, deciden no serlo por solidaridad con los pobres.

 

4. ¿QUIÉN ES RICO Y QUIÉN ES POBRE?

•       Es rico quién acumula bienes y dinero explotando a los demás.

•       Es pobre quien no acumula bienes ni explota a nadie, sino que comparte y busca la igualdad.

•       “El rico es ladrón o hijo de ladrón”, san Juan Crisóstomo, siglo 4.

“Fui extranjero y me acogieron en sus casas” (Mt. 25,35).

 

1ª parte. AYER: Jesús y su preferencia por los pobres…

 

JESÚS ELIGIÓ DECIDIDAMENTE:

-        Una vida pobre, en una familia pobre de Nazaret en Galilea, una provincia marginal del norte de Palestina.

-        Vivió entre los pobres y como ellos hasta los 30 años.

-        Tuvo un trabajo de pobre: carpintero ambulante de pueblo.

-        Llamó a seguidores pobres para compartir con ellos su misión: “Anunciar a los pobres la Buena Nueva de Dios” (Lucas 4,16).

-        Realizó su misión, el Reino de Dios, con los pobres: “¡Felices los pobres porque de ustedes es el Reino de Dios!”.

-        Mostró preferencia por las mujeres y los niños que eran discriminados.

-        Se mantuvo fiel a su opción por los pobres hasta el final: por eso lo mataron.

 

2ª parte ANTEAYER: El pueblo de Jesús, pobre y pequeño

 

DIOS ELIGIÓ A UN PUEBLO POBRE PARA SU PROYECTO DE VIDA Y FRATERNIDAD: EL REINO.

 

a)      ANTES DE JESÚS, con el Pueblo hebreo, nómada.

-          Dios eligió a los pobres para su proyecto de vida y fraternidad.

-          Los ‘Hebreos’ son los “hombres del desierto” del Medio Oriente, llamados luego Judíos.

-          Dios siempre prefirió a los pobres: Abel y no Caín (Génesis 4,3-16), Esaú y no Jacob (Gén. 25), David y no Goliat (1 Samuel 17), los pastores de Belén…

-          Dios eligió a Moisés y Miriam, a las y los Profetas y a las y los Sabios para liberar a los pobres, defenderlos, valorarlos.

-          El profeta Sofonías: “Dejaré subsistir en medio de ti a un pueblo humilde y pobre que confíe siempre en Dios” (12,3).

“No es el pan que hace falta, sino la voluntad de compartirlo juntos”.

 

b). DESPUÉS DE JESÚS, con la iglesia de los primeros cristianos, pobres y decididos.

-          María, la madre de Jesús, rezó así: “Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes” (Lucas 1,52).

Texto completo: “Dio un golpe con todo su poder: deshizo a los soberbios y sus planes. Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.”

-          Pablo escribe a los Corintios: “Dios ha elegido lo que es débil en este mundo para confundir lo que es fuerte” (1 Corintios 1,19).

Texto completo: “Dios ha elegido lo que el mundo considera como necio para avergonzar a los sabios, y ha tomado lo que es débil para confundir lo que es fuerte. Dios ha elegido lo que es común y despreciado en este mundo, lo que es nada, para reducir a la nada lo que es”.

-          Juan escribe a los cristianos perseguidos por el imperio romano para levantar su esperanza: “Conviértete.  Mira que estoy a la puerta y llamo: si uno escucha mi voz y me abre, entraré en su casa y comeré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3,20).

 

3ª parte: HOY Nosotros y la preferencia por los pobres…

 

a).  LOS OBISPOS EN MEDELLÍN (1968)

-          Los pobres son empobrecidos… por estructuras de pecado.

-          El capitalismo hace a los ricos más ricos a costa de los pobres más pobres.

-          “La Iglesia es y debe ser la Iglesia de los Pobres” (papa Juan 23, 1961).

 

b).  PAPA PABLO 6° (1975: Carta ‘El anuncio del Evangelio’)

-          “Cristo anuncia ante todo un reino, el reino de Dios, tan importante que, en relación a él, todo se convierte en ‘lo demás’, que es dado por añadidura. Solamente el reino es pues absoluto y todo el resto es relativo” (8).

-          “La Iglesia tiene el deber de anunciar la liberación de millones de seres humanos; el deber de ayudar a que nazca esta liberación, de dar testimonio de la misma, de hacer que sea total. Todo esto no es extraño a la evangelización” (30).

     

c).  PAPA FRANCISCO (2013…)

-          “Este sistema mata… Es terrorista. Debe ser cambiado”.

-          “Los mayores agentes del cambio de sistema son las Organizaciones populares” (Bolivia, 2015).

-          "¡Elijamos cambiar!... por un estilo de vida más sobrio y eco-sostenible", (sept. de 2021).

 

d).  MONSEÑOR LEONIDAS PROAÑO (1910-1988)

-          El obispo de los Indios y el profeta de la Iglesia de los pobres de América Latina.

-          “Nos podemos cansar de todo, pero menos de nuestro compromiso con los pobres”.

 

 

CONCLUSIÓN: “Los pobres salvarán al mundo”

 

•       “Afirmo que el mundo será salvado por los pobres,

o sea, los que la sociedad moderna excluye,

Ya que no tienen la posibilidad de integrarse a ella, ni ella tiene la capacidad de integrarlos.

 Tarde o temprano, la ingeniosa tenacidad de ellos tendrá razón de ferocidad de aquella.

•       Repito que los pobres salvarán al mundo.”

(Georges Bernanos, escritor francés, 1942).

 

REFLEXIONES FINALES

-          “La izquierda somos nosotros, los pobres organizados”.

-          “¡Sin las mujeres los derechos no son humanos!”

-          Estar siempre del lado de las víctimas.

-          ¡No se trata de erradicar la pobreza sino la riqueza!

 

Anexo: LA OPCIÓN POR LOS POBRES.

 

Contenido

-          Diferenciar 3 niveles de pobreza: miseria, pobreza digna y pobreza espiritual u opción por los pobres.

-          Las ventajas de la pobreza digna en lo material, social y espiritual.

-          Los 3 niveles de realización de la Opción por los Pobres: con los pobres, entre los pobres, desde o según los pobres.

 

La opción por los pobres es opción por la pobreza, por la causa de los pobres y contra la miseria. Veamos cómo.

 

A. DIFERENCIEMOS LOS 3 NIVELES DE POBREZA.

Comencemos entiendo el sentido de las palabras sin confundir las cosas y las gentes, especialmente con esta expresión: ‘de todos modos, hay pobres ricos y ricos pobres’, siendo esto una manera de eludir el problema, evitar de cuestionarnos y justificar nuestros privilegios. Es pobre aquel que vive una doble experiencia: positivamente si comparte, y negativamente si no explota a nadie. Tenemos así que examinarnos todos y todos y ayudar a otros a examinarse en este doble sentido de la pobreza y de la riqueza: es rico, entonces condenado por Jesús, aquel que no comparte y que explota a los demás. ‘¡Pobres de Uds. los ricos, porque Uds. tienen ya su consuelo! (Lucas 6,24). ‘Es más fácil para un camello entrar por el ojo de la aguja, que para un rico entrar en el Reino de Dios’ (Marcos 10,25).

Busquemos ahora clarificar los términos sobre la pobreza:

 

1.       La pobreza como miseria

Es la situación de todos los que sobreviven en la miseria y no tienen las mínimas condiciones para vivir dignamente: les falta el trabajo, lacas, la comida, la educación, la salud… No sólo son pobres, son empobrecidos: ‘comprobamos como el más devastador y humillante flagelo la situación de inhumana pobreza en que viven millones de latino americanos…’ (Puebla 29). ‘Al analizar más a fondo tal situación, descubrimos que esta pobreza no es una etapa casual, sino el producto de situaciones y estructuras económicas, sociales y políticas,… que producen a nivel internacional ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres’ (Puebla 30). Esta miseria es el resultado de la acumulación individual y colectiva de bienes y riquezas producidas generalmente por estos mismos pobres o sacados de estos países pobres mediante el comercio internacional injusto y la deuda externa.

 

2.       La pobreza digna

Se trata de la situación de la gente que, sin ser acomodada, posee lo necesario para vivir decentemente. Tiene más o menos asegurados sus derechos básicos. Esta clase de pobreza apunta hacia la igualdad y fraternidad, según el mensaje del ‘maná’: ‘Ni lo que recogieron mucho tenían más, ni los que recogieron poco tenían menos. Cada cual tenía lo necesario para su consumo’ (Éxodo 16,17). Esta clase de pobreza pedimos en el Padrenuestro: el pan de cada día para todos. Y nos comprometemos a hacerlo realidad: que a nadie le sobre para que a nadie le falte, ya que lo que nos sobra pertenece a aquel que lo necesita. De estos pobres dice Jesús: ‘¡Felices los pobres, porque de ellos es el Reino de Dios!’ (Lucas 6,20). En este sentido, es pobre aquel que comparte y no explota.

 

3.       La pobreza espiritual u Opción por los pobres

Son los que pudiendo ser ricos, o sea, acumular y explotar, deciden no serlo por solidaridad con los pobres, por el seguimiento de Jesús y por luchar contra la miseria: ahí se trata de una decisión y de una realidad, y no una ilusión que se quedara en mera buena voluntad. Buscamos identificarnos con los pobres, haciéndonos con ellos pobres materialmente y necesitados de la ayuda de ellos para seguir fieles a Jesucristo. No se trata de ser espiritualmente pobres; mas bien esta clase de pobres es rica de espiritualidad. De ellos Jesús dijo también que eran bienaventurados: ‘¡Felices los que tienen el espíritu de los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos!’ (Mateo 5,3). Para lograr ser pobres de espíritu, hay que ser también pobres materialmente y dignamente.

Analicemos personalmente en que categoría de pobreza y de riqueza nos encontramos, para verificar nuestro voto de pobreza, nuestro espíritu de pobreza y nuestra opción por los pobres.

 

B. LAS VENTAJAS DE LA POBREZA DIGNA, MATERIAL Y ESPIRITUALMENTE.

Es la opción del voto de pobreza: asumir limitaciones de nuestras comodidades, como seguimiento de Jesús, identificación con los pobres y testimonio de solidaridad con ellos. Esta clase de pobreza nos permite ser libres afín de amar y servir mejor. He aquí unas ventajas de este voto:

-          Nos da disponibilidad, para ser más presentes y eficaces, ya que no tenemos tantas ataduras y esclavitudes que nos ofrece el ambiente de consumismo tener cada vez más y más cosas. Nos liberamos del materialismo para dedicarnos al servicio y carisma de nuestra institución, y de sus misiones.

-          Nos protege contra la avaricia y la acumulación: es tan fácil atarse a las cosas. Por eso, menos cosas menos ataduras, menos avaricia. Jesús califica el dinero de ‘maldito’ y nos da la llave para no dejarnos dominar por el: ‘Aprovechen el maldito dinero para hacerse amigos’ (Lucas 16,9). El dinero es para compartirlo: al no compartirlo, este nos destruye y destruye a los demás.

-          Nos permite independencia con los negocios y la corrupción: menos negocios y menos corrupción. Nuestro sistema económico hace que difícilmente podemos acumular y hacer beneficios sin explotar a los demás. Es difícil hacer comercio limpio y no debe ser nuestro trabajo, en nombre de la pobreza.

-          Nos da la oportunidad de presentar una alternativa de vida en sociedad: hacer que nuestras relaciones sean basadas no en el individualismo, la acumulación, la competencia y la violencia, sino en el compartir, la igualdad, la fraternidad y la convivencia pacífica.

-          Nos identifica con Jesús y nos abre las puertas del Reino.

 

C. LOS 3 NIVELES DE REALIZACIÓN DE LA OPCIÓN POR LOS POBRES.

El origen de la opción por los pobres, la encontramos en el Concilio Vaticano II celebrado en Roma de los años 1962 a 1965. Al buscar cómo aplicar las orientaciones del Concilio a América Latina, los obispos del Continente, reunidos en Medellín en 1968, dijeron: ‘Debemos agudizar la conciencia del deber de solidaridad con los pobres, a que la caridad nos lleva. Esta solidaridad significa hacer nuestros sus problemas y sus luchas, saber hablar por ellos. Esto ha de concretarse en la denuncia de la injusticia y opresión, en la lucha cristiana contra la intolerable situación que soporta el pobre…’ (14,10). ‘Volvemos a tomar la posición de la segunda Conferencia General (en Medellín) que hizo una clara y profética opción preferencial y solidaria por los pobres… Afirmamos la necesidad de conversión de toda la Iglesia para una opción preferencial por los pobres con mira a su liberación integral’ (Puebla 1134). ‘Asumimos con renovado ardor la opción evangélica preferencial por los pobres, en continuidad con Medellín y Puebla.

El sentido más claro de esta opción por los pobres se encuentra en el mensaje de Puebla: ‘Invitamos a todos, sin distinción e clases, a aceptar y asumir la causa de los pobres, como si estuviesen aceptando y asumiendo su propia causa, la causa misma de Cristo. ‘Todo lo que hicisteis a una de estos mis hermanos, por humildes que sean, a mi me lo hicisteis’ (Mateo 25,40)’ (Mensaje de Puebla, 3). Miremos los 3 niveles de ‘aceptación y identificación’ de la opción por los pobres.

 

1.       La opción de estar ‘con’ lo pobres:

Es una actitud de preocupación, de hacerles visitas, de regalar cosas, de defenderlos de vez en cuando, de mostrarse apenado por su situación… Esta actitud se queda en el paternalismo o maternalismo, pero no logra cambiar la situación de ellos y, en la mayoría de los casos mantiene el empobrecimiento y lo aumenta. Es una falsa opción por los pobres: nos engañamos a nosotros mismos y los engañamos a ellos, porque no les permitimos ser actores y protagonistas de su propia liberación.

 

2.       La opción de vivir ‘entre’ los pobres:

Cuando optamos por vivir entre los pobres damos un paso más real hacia la opción por los pobres. Difícilmente podemos cerrar los ojos sobre su situación. Y esto nos interpela, nos cuestiona y no nos deja tranquilo: no podemos estar entre ellos sin hacer algo que les ayude a salir de su situación. Pues, mientras no salen de su miseria, Cristo nos está diciendo: ‘Lo que no hicieron con alguno de estos más pequeños, conmigo no lo hicieron’ (Mateo 25,45). Pero esta presencia solidaria no es todavía suficiente: es bastante, pero hay que dejarnos convertir por los pobres, y dejarnos evangelizar por ellos.

 

3.       La opción de pensar ‘según’ ellos y luchar ‘desde’ ellos:

Es el ejemplo de Jesús que nos debe guiar: Él se hizo pobre con los pobres; nació, vivió y murió entre ellos; habló desde ellos. Es lo que nos expone San Pablo en su carta a los Filipenses 2,5-11: las etapas de la encarnación de Jesús que son 5. Jesús se despoja de su divinidad, se hace hombre, servidor, hasta la muerte, y la muerte de cruz, como máxima solidaridad e identificación con los pobres. Ahí está el camino trazado: asumir la condición y la causa de los pobres. Hay que despojarse de muchas ‘riquezas’ que nos estorban y nos impiden ‘bajar’ o ‘subir’ al nivel de los pobres, para servir la causa de ellos, dejarnos instruir por ellos, por su sabiduría, y hasta dejarnos evangelizar por ellos, porque si son los herederos del Reino, tenemos que hacernos mendigos de su inestimable tesoro. En la opción por los pobres está nuestra capacidad de convertirnos a Jesucristo. Pues, ha de ser esto la conversión cristiana y necesitaremos de toda nuestra vida para lograrla aunque sea un poquito, sin esperar que sea demasiado tarde. Se entiende que para los ricos está conversión cuesta demasiado: el joven rico no la logró (Marcos 10,22), Zaqueo sí (Lucas 19,9).

 

Ayudémonos a lograr hacer de verdad la opción por los pobres según el ejemplo de Jesús y ayudemos a nuestros hermanos a conseguirla también: ahí se juega nuestra entrad en el Reino. Pero sí, está a la mano.